A un paso de volver a coincidir con el Real Avilés como en 1961

N. G. AVILÉS.

Muchas historias vuelven a repetirse con el paso de los años y el Llaranes se pondrá con su presencia en Regional Preferente a un paso de volver a coincidir con el equipo de cabecera de la ciudad, el Real Avilés. Siempre, claro está, que la circunstancia no se produzca a la vuelta de unos meses si el equipo blanquiazul termina bajando de categoría en el peor momento imaginable.

Y es que el Llaranes disfrutó en sus orígenes de ese derbi, en Tercera División. El club siderúrgico, por iniciativa de Ángel Álvarez y Fernando Aller, se fundaba en 1958, compitiendo en la Segunda Regional. Subió de categoría en su segundo año y al siguiente ya estaba en Tercera, compartiendo espacio con el Real Avilés. Lo hicieron durante cuatro temporadas, en las que el Llaranes pudo con su vecino y hasta participó en la fase de ascenso a Segunda División en la campaña 1962-63, cayendo ante el Rayo Vallecano en los dos partidos.

Siete años después de ponerse en marcha, el Llaranes se iba a convertir en 1965 en el Ensidesa con la irrupción de la empresa como sustento económico de un proyecto pionero en todos sus conceptos y en la puesta en marcha de una escuela de fútbol, La Toba, primera en España.

La historia del Llaranes tenía se retomó en el año 2000, cuando se refunda el club con Van der L'Esk como presidente, cargo ocupado después por Ángel Álvarez y desde hace un lustro por Gonzalo Peral. El equipo ascendió tras diez años a Primera Regional, de la que está a punto de salir para estrenarse en Preferente con una estructura de club consolidada, el apoyo del barrio y una escuela de fútbol que el Llaranes puso en marcha en la temporada 2010-11 y que goza de buena salud.