El Sporting B derrota entre expulsiones al Marino

El rojiblanco Bertín trata de eludir la presión de los exsportinguistas Lora y Luis Morán, que fueron expulsados. /  J. C. TUERO
El rojiblanco Bertín trata de eludir la presión de los exsportinguistas Lora y Luis Morán, que fueron expulsados. / J. C. TUERO

Los gijoneses sumaron su cuarto triunfo estival un rival que terminó con ocho jugadores por las tarjetas rojas a tres exjugadores rojiblancos

I. ÁLVAREZGIJÓN.

Marcada por su embrollado guión, el Sporting B sumó ante el Marino su cuarta victoria de pretemporada (3-1). La primera quincena de agosto es periodo de pruebas, de ultimar preparativos para la cosecha de puntos del curso y territorio poco fértil para las expulsiones. De forma inusitada, en la mañana de ayer se produjeron cuatro en Mareo, tres de ellas protagonizadas por jugadores con pasado rojiblanco, que vivieron un aciago regreso al vivero gijonés.

El sexto ensayo del conjunto dirigido por Samuel Baños, primero ante un rival del próximo campeonato liguero, contó con ese ingrediente inesperado de la superioridad numérica y un testarazo de Isma Aizpiri bañado de polémica. Un gol fantasma que deshizo la igualdad reinante en el marcador tras un arranque relampagueante, sellado con dos dianas antes de cumplirse los diez primeros minutos. Ni dos se habían consumido cuando Bertín, que ayer ejerció como punta de lanza, conectó con César García, de gatillo rápido para batir a Chechu. Cedido el pasado curso en Miramar, el tanto del extremo avilesino fue el primer presagio de que el choque de trayectorias cruzadas en Mareo nada iba a ir de cara para el Marino.

Con el excapitán rojiblanco Lora como ancla en el rombo implantado por Oli en la medular, el equipo luanquín niveló la contienda cuando Mika y Saha deshilacharon el eje de la zaga local con una rápida combinación que el ariete senegalés culminó con un certero remate cruzado. Un efervescente inicio que dio paso al choque de estratagemas. Pacientes en la elaboración de sus acciones ofensivas los anfitriones, los visitantes intentaron aprovechar su dupla atacante para saltarse puntos intermedios en sus llegadas a la portería defendida por Joel Jiménez.

Sin apenas escaramuzas, firmaron tablas antes de la tregua, que supuso un punto de inflexión por la tarjeta roja mostrada por el colegiado a Chechu cuando el cancerbero marinista le pedía explicaciones por el tiempo en la colocación de su barrera en una falta en contra durante el primer acto. Ya en superioridad numérica, descorchó el triunfo el conjunto gijonés con un testarazo de Isma Aizpiri a la salida de un córner. Javi Porrón rechazó el balón, pero el colegiado decretó gol al interpretar que había cruzado la línea.

Abiertas las hostilidades, brillaron los porteros. Javi Porrón le negó el gol a Chiki al despejar con agilidad su testarazo y Joel Jiménez demostró acierto en el uno contra uno para impedir el bautismo goleador del último refuerzo marinista, Boedo, que había entrado al terreno de juego solo un minuto antes de plantarse libre de marca ante el guardián sportinguista. Recién cumplida la hora de partido, el duelo se desequilibró definitivamente con dos cartulinas rojas. Fue expulsado Lora por una patada sin balón tras un enganchón con Javi Cobo y, de forma consecutiva, también Luis Morán por las protestas.

Con más facilidad para avanzar por los costados, el Sporting B llevó con más asiduidad el balón al área rival en busca de ampliar su renta. Bertín rozó en un par de ocasiones el tercer gol local, que llegó seis minutos después del carrusel de cambios. Llevó la firma de Bogdan, que remachó libre de marca en el segundo palo un servicio desde el flanco izquierdo. El entrenador marinista, Oli, se llevó la cuarta cartulina roja de un ensayo descafeinado por la desigualdad numérica en su recta final. Un epílogo sin más utilidad que el anhelo reivindicativo de algunos jóvenes como Gaspar, que ubicado por Samuel en el doble pivote trató de dejar su sello con una arrancada definida con un disparo que se perdió ligeramente por encima del larguero.