Oviedo - Sporting | Una vida en rojo y blanco

Roberto Narváez, rodeado de los cientos de objetos que atesora. :: JUAN CARLOS TUERO/
Roberto Narváez, rodeado de los cientos de objetos que atesora. :: JUAN CARLOS TUERO

El aficionado Roberto Narváez atesora una gran colección de objetos sportinguistas. «La gente dice que estoy loco, pero el Sporting lo es todo para mí»

VÍCTOR M. ROBLEDO

Pocos rostros hay tan populares entre la 'Mareona' como el de Roberto Narváez. Su pancarta de Anselmo López, el fundador del Sporting, acompaña desde hace años al equipo rojiblanco en prácticamente todos sus desplazamientos lejos de El Molinón. En la temporada 2015-2016 no se perdió ni uno solo de los 19 viajes, y tiene contabilizados 208 en las últimas dos décadas. Pero la pasión de Milinko -así es conocido por sus amigos- va mucho más allá, hasta el punto de haber convertido una de las habitaciones de su casa, en El Natahoyo, en un museo sportinguista.

El museo privado de 'Milinko' impresiona con un simple vistazo. Por la habitación, pintada enteramente de rojo y blanco, se reparten miles de objetos sportinguistas de todo tipo: bufandas, libros, pins, banderines... La gran joya, sin embargo, es su colección de camisetas del Sporting, en la que contabiliza un total de 240 piezas, incluida una utilizada por Quini en 1974 en un amistoso o la que lució Juan Carlos Ablanedo en 1986 en la final de la Eurocopa sub 21 en Valladolid. «Yo intento conseguir todo lo que puedo, pero lo que más busco son camisetas. Llevo más o menos quince años. Ahora con las redes sociales es mucho más fácil, y además hay mucha gente que me conoce y me ayuda», explica el aficionado.

Hay muchas joyas repartidas por la habitación, como una insignia original del año 1916, un carné del Sporting de 1929, las entradas de las eliminatorias europeas o una placa de la UEFA entregada en su día al club por su duelo continental ante el Milan. «La gente alucina al verlo, aunque no suelo enseñarlo a muchas personas. Dicen que estoy loco, pero el Sporting lo es todo para mí», asegura 'Milinko'. Desde hace varios años, el seguidor rojiblanco sigue una rutina en busca de nuevas piezas para su colección: «Todos los días entro en páginas de internet para mirar si se ha anunciado algo nuevo que pueda interesarme, y también tengo grupos de WhatsApp con coleccionistas».

Los números del museo de 'Milinko' abruman: 450 insignias, 400 llaveros, 240 camisetas, 260 bufandas, 85 banderines y «todos los libros que se han editado hasta ahora sobre el Sporting». En álbumes conserva las entradas de los partidos lejos de El Molinón a los que ha acudido. «Almería, Burgos, Santander, Mérida, Santiago, Badajoz, Ferrol, Pontevedra... Me quedan pocos sitios por conocer», bromea. Encuadernados tiene también varios tomos con las revistas oficiales publicadas por el club en los días de partido, así como otros con recortes de prensa. Un lugar especial lo ocupa el dedicado a la temporada 2014-2015, que finalizó con el ascenso a Primera del Sporting de 'Los Guajes'. 'Milinko' estuvo en el Villamarín en el último partido, justo el día de su 36 cumpleaños. «Fue el mejor regalo de cumpleaños posible, el momento más especial en todos estos años», asegura.

'Milinko' realizó su primer viaje con el equipo en 1997, con motivo del derbi. Un año antes había comprado su primera camiseta del Sporting, aún conservada en el enorme armario donde guarda todas las prendas. El arranque de temporada de los suyos le ha decepcionado, pero confía en una reacción a tiempo. Pase lo que pase, él seguirá viajando por los campos de España con su pancarta de Anselmo López, gritando con cada gol y ampliando el museo de sus sueños rojiblancos.

Más información