Sotres, un nuevo escaparate para Asturias

Un aficionado riosellano corona la última rampa de subida a la Caballar, pasando Sotres, un tramo de gran dureza. /
Un aficionado riosellano corona la última rampa de subida a la Caballar, pasando Sotres, un tramo de gran dureza.

Ayuntamientos y empresarios coinciden en destacar la repercusión y la promoción a nivel internacional por encima de la afluencia de público

ANDREA INGUANZOCARREÑA

Lejos de decepcionar, el hecho de que este año la Vuelta Ciclista a España no vaya a contar con el final de etapa en los Lagos de Covadonga nunca había ilusionado tanto a la comarca. Y es que los ojos de los aficionados, los objetivos de las cámaras y la trascendencia que un evento deportivo de estas dimensiones lleva aparejado no se irán muy lejos, sólo a unos 20 kilómetros de distancia. De Cangas de Onís a Cabrales viaja este año la prueba, aterrizando en la localidad de Sotres, el pueblo con más altitud de la región.

El municipio cabraliego se muestra pletórico tras haber sido elegido para formar parte de la Vuelta a España. El Ayuntamiento señala que desde la organización de esta competición «se estaban buscando finales de etapa inéditos y por ello hemos tenido la suerte de colarnos dentro de un evento de esta magnitud e importancia». Carlos Puente recuerda que una carrera cicloturista, celebrada en el mes de octubre, fue el escaparate que esta localización necesitaba para alzarse a lo más alto. También es cierto que existe un convenio firmado entre el Gobierno del Principado y la Vuelta Ciclista a España para la realización de dos finales en cada edición dentro de la región. «No pensábamos que fuera a ser este año cuando nos dieran la oportunidad y por ello estamos aún más orgullosos», confiesa el regidor.

Por su parte, el Ayuntamiento de Cabrales deberá poner a disposición de los organizadores todo su potencial. «Infraestructuras, logística o cualquier factor a nuestro alcance deberá estar listo para ese día, como por ejemplo plazas de aparcamiento». Un reto a superar con una aspiración clara, que la de Sotres se convierta poco a poco en una etapa clásica en la Vuelta. «El paso más difícil ya está dado, ya estamos dentro, y una vez aquí es mucho más fácil conseguir quedarse», confesó Puente.

Para su homólogo en Cangas de Onís, José Manuel González, esta prueba «es el mayor revulsivo para la comarca de los Picos de Europa, ya sea a través de los Lagos de Covadonga, de Sotres o de cualquier otro punto». El regidor popular reconoce que, a pesar de no haber incluido el trazado de los Lagos en esta edición «el hecho de que la Vuelta a España venga a Cabrales es una muy buena noticia». Incide González en el hecho de la promoción por encima de la afluencia. «La repercusión que tiene esta prueba a nivel internacional no se puede comprar a ninguna otra cosa».

Una etapa inédita

En esta misma línea se pronuncia el presidente de la Asociación de Empresarios de los Picos de Europa (Incatur), José Antonio Sánchez. «Se trata de una etapa nueva, inédita, un aliciente más para la promoción de esta comarca», celebra. Una vez más, lejos de lamentar que la Vuelta no vaya a hacer parada en la vertiente canguesa de los Picos, afirma comprender «que los cabraliegos estén contentos, porque nosotros hemos comprobado durante años que la celebración de un evento deportivo a este nivel nos beneficia a todos en la comarca».

En cuanto a la afluencia, analiza Sánchez que al tratarse de un final de etapa y no una salida «la gente se acerca pero es en menor medida, sólo para pasar el día y ver la prueba, no suele haber un índice de ocupación demasiado alto». Pero, al igual que el alcalde de Cangas, el presidente de Incatur insiste en que «lo que se gana es promoción». «La gente ve la zona por la tele y, después de la Vuelta, se anima y viene a admirar personalmente la belleza de este espacio. Ya lo comprobamos hace años con la final de los Lagos y estoy seguro que pasará lo mismo con la de Sotres». Para Sánchez, si hubo dos hitos que relanzaron la imagen de la zona y de los Picos de Europa al mundo, esos fueron «la visita del Papa a Covadonga y la Vuelta ciclista».

Blanca Lobeto, presidenta de la Asociación Cabraliega de Turismo (Ascatur), afirma rotundamente que «la Vuelta es la mejor campaña publicitaria que jamás se podrá hacer. Es otro nivel». En su opinión «esta oportunidad que ahora tenemos es única» y solo pide que «nos acompañe el tiempo para que se vea el tramo y los Picos en todo su esplendor».