«España ha dado un paso más incluso en comparación con el bádminton asiático»

Beatriz Corrales./
Beatriz Corrales.

jugadora de bádminton

JAVIER BRAGADOMadrid

Beatriz Corrales (3-12-1992) es la número 2 del bádminton español y ha ganado cuatro de los últimos torneos del circuito europeo en las últimas diez semanas. A la vera de Carolina Marín, la compañera de generación que es campeona del mundo, ha observado la evolución del deporte de los volantes. Con su simpatía y trabajo ha conquistado a todos los que se han acercado a su preparación, pero con la misma rapidez con la que habla ha defendido la postura de los jugadores en el conflicto todavía sin resolver por los derechos de imagen. En esas condiciones la joven madrileña de Leganés se prepara para competir en el Mundial que se celebrará en Yakarta, una zona en la que el bádminton es un deporte de masas.

España no es Indonesia pero el bádminton ha empezado a ser un deporte bastante conocido. ¿Temen que sea una burbuja que se esfume pronto?

No nos quejamos. Sobre todo con lo que ha conseguido mi compañera Carolina Marín hasta el momento y con los campeones de Europa júnior ha sido una cosa muy grande. Es cierto que está habiendo un tipo de 'boom' con nuestro deporte pero creo que también tiene que seguir. No creo que haya sido esporádico sino que estamos trabajando en una línea en que queremos más y más y confiamos en que se puede conseguir.

Usted está un paso del 'top 20' mundial, Pablo Abián ganó los Juegos Europeos y Clara Azurmendi se quedó a un paso, ¿por qué han surgido tantos buenos jugadores españoles de nivel de manera tan repentina?

Es el trabajo que se ha hecho desde el equipo técnico, liderado por el entrenador Fernando Rivas. Al final, como en todos los deportes, el éxito no viene sólo desde el propio deportista sino por todo el equipo de detrás, desde el psicólogo deportivo hasta el fisioterapeuta por cualquier pequeño detalle. Esa línea que se sigue de trabajo muy táctico, que antes en España no se trabajaba -antes éramos muy técnicos y muy físicos- pero esa línea táctica que se ha desarrollado y que se ha dado un paso más incluso en comparación con el bádminton asiático es lo que está dando este boom de resultados o de éxito. Es el trabajo de años atrás, no que se haya generado de repente. Sobre todo es algo que nos ha metido dentro mi entrenador: el creer que se puede. Yo me acuerdo de que cuando era pequeña y veía a los jugadores españoles absolutos que salían con un asiático y pensaban 'no tengo nada que hacer'. Salían perdidos antes de empezar a jugar. Ahora es al revés: ellos ven que le ha tocado un rival duro porque no voy a dar un punto por perdido.

¿Hay algo característico del jugador español?

Antes teníamos esa garra y ese espíritu luchador pero táctica o técnicamente los rivales pensaban que no teníamos nada que hacer contra ellos. Ahora que hemos desarrollado ese área existe el temor y si les sumas que controlamos técnica y tácticamente y que tenemos esa explosividad... Es el plus de que hemos subido todo en el bádminton. Probablemente sea esa la clave.

Entonces, ¿hay que estudiar mucho en el bádminton?

(Ríe). No. Creo que cada deporte tiene sus cosas. El bádminton lo puedes dividir en diferentes áreas. Depende cada jugador porque puede analizar el ámbito psicológico y el equipo técnico lo hace muchísimo con el análisis de vídeos. Nosotros decimos que echamos muchísimas horas en el pabellón porque es nuestro trabajo y es lo que hemos elegido pero los entrenadores echan muchísimas horas de visionado de vídeo, de ese trabajo que no se ve. Hay deportes y deportes pero el nuestro necesita muchas horas de trabajo.

En su caso, siempre ha estado a la sombra de Carolina Marín. ¿Ha sido malo para usted?

En mi círculo lo comentan, quizás para acudir a ciertas competiciones porque sobre todo por esa rivalidad que he tenido con Caro en pista desde pequeña o por ser las dos españolas. Pero yo hasta el momento no lo he visto como algo negativo sino todo lo contrario, como algo positivo. A lo mejor no tengo el nivel a día de hoy sin compañeros del nivel de Carolina con ese 'feelling' o de 'sparring'. No hay topes en España, tenemos a la campeona del mundo. Muchos jugadores del mundo pagarían por tener esa calidad en el entrenamiento.

Eliminada en el Mundial

Corrales, número 22 del ranking mundial, fue eliminada en el Mundial de badminton que se disputa en Yakarta (Indonesia) tras perder este lunes en un igualado partido de primera ronda ante la estadounidense de origen chino Rong Schafer por 16-21, 22-20 y 21-17.
Por su parte, Pablo Abián quedó eliminado en el cuadro masculino tras caer en su primer partido ante el jugador local Tommy Sugiarto, que venció por 21-16 y 21-13. La española Carolina Marín, campeona del mundo, debutará este martes.

Con los problemas entre jugadores, técnicos y federación, ¿han surgido dudas o problemas concentrarse en el bádminton?

(Ríe y menea la cabeza). El dilema... Ha habido y hay todavía porque hay muchas cosas que no están como nos gustaría. Quizás es la parte no tan divertida de nuestro trabajo pero en la medida en que consigamos que se arreglen las cosas y vayan a mejor porque antes no se estaban gestionando bien por parte de la federación o de quien sea en este caso se puede llegar a determinados acuerdos que al final vayan en pro del bádminton español, que eso lo tenemos muy claro. Los jugadores pertenecemos a esa federación y queremos ir todos unidos. No se han hecho cosas bien, eso no hay que negarlo porque se la realidad y en los entrenamientos a veces consigues separarlo bien y en otros momentos se hace más duro. En eso sí que agradecemos el apoyo a pie de pista a nuestros entrenadores, al psicólogo... Porque sí, ha sido complicado.

Carolina Marín afirmó que ha pasado noches llorando y Fernando Rivas aseguró que había sufrido insomnio durante meses. ¿Ha llegado usted a esos extremos?

Cada persona lo lleva de una manera. Es cierto que mi entrenador y mi compañera han tenido momentos muy críticos porque todo se inició con ellos y se ha ido derivando al resto de los jugadores. En mi caso hubo momentos en que he estado muy bien, en otros muy mal y dan ganas de decir: 'Lo mando todo a la mierda'. Al final hay que luchar igual que luchamos en una pista porque también hay que defender a veces fuera lo que consideramos que es justo para los jugadores en este caso. Se ha hecho daño, ha habido malos rollos con todos los jugadores y más en específico con los de alta competición.

¿Ha llegado a pensar que quizás hubiera sido mejor no conseguir el éxito y vivir con más tranquilidad?

Al revés. El éxito de Carolina en el Mundial, en el Europeo y demás es algo positivo. Porque haya generado estos conflictos no quiere decir que antes estaba bien. Al revés. A lo mejor siendo honesta sí que es verdad que desde la federación no han sabido gestionar el éxito, igual que los jugadores sí lo han sabido gestionar. Es humano. Eso también es señal de que el bádminton está progresando. Si siguiéramos como hace cuatro años eso también significaría que no hay avances ni a nivel deportivo ni de técnicos, en la medida en que vaya habiendo cambios y también esa evolución en todo tipo de contratos, de sponsors, de patrocinios, es una buena señal porque es evolución. En otros países atrás tuvieron estos mismo conflictos y en España lo estamos viviendo ahora. No es algo negativo porque mientras no se vaya en una mala línea vamos a seguir progresando.

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