Desafío superado en la montaña asturiana

Uno de los participantes durante la etapa de ayer. /
Uno de los participantes durante la etapa de ayer.

Los 125 participantes de la XX Travesía Degaña-Ibias completaron la última etapa, que constó de 54 kilómetros

CÉSAR SÁNCHEZ GIJÓN.

Los aficionados a la bicicleta de montaña tienen una de sus grandes citas de la temporada en la Travesía Degaña-Ibias. Ayer tocaba finalizar la prueba y cubrir los 54 kilómetros de que constó su segunda etapa.

Si en la primera los 125 participantes habían transitado por parajes de incomparable belleza, en la prueba de ayer no lo fue menos. El pelotón fue madrugador y se puso en marcha en San Antolín de Ibias, a las 8.30 horas, dispuesto a vivir una intensa jornada, que les llevaría a Cerredo, donde se situó el final de esta prueba, que forma parte del calendario de la Federación de ciclismo del Principado. Los ciclistas no tardaron en adueñarse de las sendas y pistas con el particular colorido que aportan sus indumentarias. Fueron alentados al paso de algunos pueblos, en los que la presencia de la travesía es un auténtico acontecimiento. No en vano son dos décadas como uno de los referentes deportivos de estos dos concejos asturianos, que cada temporada se unen deportivamente con esta competición cicloturística.

Dificultad

El alto del Capillo fue la principal dificultad de la etapa de ayer, en la que los corredores pasaron de los 340 metros de altitud de San Antolín de Ibias a los 1.140 metros de su cumbre, que obligó a los participantes a redoblar esfuerzos.

El último participante llegó a la meta situada en Cerredo pasadas las dos de la tarde de ayer. Todos habían superado el reto de la travesía. La prueba fue un rotundo éxito y los ciclistas se llevaron un gran recuerdo. E incluso no dudaron en felicitar a sus responsables.

Desde hoy mismo, sus técnicos ya trabajan en la próxima edición, en la que tratarán de volver a sorprender a sus participantes.

 

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