7.100 euros por el 'rey' del Sella

Christian de Diego, con el campanu, junto al Puente Romano, zona abarrotada de público. / XUAN CUETO
Christian de Diego, con el campanu, junto al Puente Romano, zona abarrotada de público. / XUAN CUETO

El restaurante Casa Pedro, de San Juan de Parres, compra el campanu tras una reñida subasta en Cangas de Onís

L. RAMOS CANGAS DE ONÍS.

El de ayer será un día que Christian de Diego Yáñez jamás olvidará. El joven cocinero parragués no se imaginaba cuando se levantó por la mañana que se acostaría siendo el flamante propietario de nada menos que el campanu del Sella, un ejemplar de 5,46 kilos y 77 centímetros por el que terminó pagando 7.100 euros.

Ni siquiera se había apuntado a la subasta, pero a las dos de la tarde su madre, Yolanda, le animó a inscribirse. ¿El motivo? La estrecha relación que siempre existió entre el coto de Tempranas, donde fue capturado, y la familia paterna, dedicada desde varias generaciones atrás a la pesca. Finalmente, Christian se decidió y, haciendo frente a los nervios que siempre trae consigo la primera vez, sumó su nombre a una lista en la que llegaron a figurar trece pujadores, pero que finalmente se quedó en doce al no poder asistir uno de ellos al evento.

Sobre el escenario, y jaleado por familiares, amigos y vecinos de la localidad de San Juan de Parres, donde se ubica Casa Pedro, el restaurante que regenta, el chef demostró con creces las ganas que tenía de llevarse el campanu a casa, disputándose la pieza con pesos pesados de la subasta canguesa como el Mesón Puente Romano, los restaurantes El Campanu y el ecoresort Pueblo Astur, entre otros.

Pasaban veinte minutos de las seis de la tarde cuando, a los pies del Puente Romano de la ciudad canguesa, arrancaba, en medio de gran expectación, la subasta del campanu del Sella. Un año más, fue Ángel Lueje el encargado de conducirla, entre bromas y curiosas anécdotas que lograron captar la atención de los numerosos turistas que en estas fechas abarrotan Cangas de Onís. La puja, que comenzó en 2.000 euros para ir subiendo de cien en cien, la estrenó el restaurante Los Arcos, si bien durante los primeros minutos las paletas se fueron alzando de forma continuada hasta alcanzar los 5.000.

Fue a partir de esta redonda cifra cuando la mayoría de los participantes se resignaron a regresar a sus respectivos negocios con las manos vacías, desatándose una intensa lucha de pujas entre los restaurantes El Campanu, el Mesón Puente Romano y Casa Pedro, que terminó con este último haciéndose con la codiciada pieza tras veinte minutos de subasta.

Incapaz de ocultar su alegría y convertido en una auténtica celebridad con la que todo el mundo quería hablar y fotografiarse, Christian explicó que siempre fue «un fiel seguidor de la subasta», pero nunca se había atrevido a subir. «Este año es un salmón especial, pues el pozo donde se pescó está vinculado a la familia», indicó. Y es que el cocinero es nieto del conocido ganchero Antón de Diego, sacristán de Avalle (Cangas de Onís), localidad en la que se ubica el coto de Tempranas. «Está pegando con la casa de mis abuelos y siempre recuerdo verle allí, pescando», explicó antes de indicar que toda su familia por parte de padre «vivió del río Sella».

Respecto al destino del salmón, un abrumado Christian reconocía no saber muy bien qué iba a hacer con él. «No tengo ni idea, pues como no pensé que me lo iba a llevar...», reconocía. Y agregaba que «en cuanto llegue al restaurante lo pondré sobre la tabla y seguido que entre los dos tomamos una decisión».

El pescador que se hizo con la pieza, el sierense Ricardo Navarro, se mostró encantado con la subasta y con el trato recibido en Cangas.

Más