Un campanu a contracorriente

Narcea. Isaac Iglesias practica la modalidad sin muerte, ayer, en la zona libre de Puente de Quinzanas . / DAMIÁN ARIENZA
Narcea. Isaac Iglesias practica la modalidad sin muerte, ayer, en la zona libre de Puente de Quinzanas . / DAMIÁN ARIENZA

La temporada comienza hoy con incertidumbres sobre el futuro de la especie | La campaña se abre a las 7.15 horas con menos licencias que en 2018, pero con la máxima expectación por la captura del primer salmón

J. L. CALLEJA GIJÓN.

Después de casi un mes a la caña bajo la modalidad de pesca sin muerte, ha llegado la hora tan esperada de ir a por el campanu. Miles de pescadores y ribereños se agolparán desde la salida del sol (7.15 horas) en las riberas de los ríos asturianos para hacerse con el gran trofeo: la captura del primer salmón de la temporada. No obstante, parece que el número de cañas será inferior a de otras ocasiones. La cifra de licencias de esta especie registrada en la Consejería de Infraestructuras, Ordenación de Territorio y Medio Ambiente ha descendido con respecto al año pasado. Concretamente, en 1.205, para situarse en un total de 5.070.

Pese a ello, la expectación continúa siendo máxima porque serán numerosos los aficionados y curiosos que se acerquen a seguir este momento, considerado para algunos como un gran espectáculo, que luego se prolongará con la subasta del 'monarca' de los ríos y la enorme expectación que envuelve este día todos los años.

En cuanto al resultado que puede ofrecer la temporada, las perspectivas no son precisamente muy halagüeñas. La campaña pasada se produjo el tercer peor resultado de la década, con 598 ejemplares, si bien en cuatro ocasiones durante estos últimos años se superó el millar: 2011 (1.044), 2015 (1.094), 2014 (1.205) y 2016 (1.134).

Aunque las repoblaciones fueron numerosas en algunas de las principales cuencas fluviales (140.000 alevines en el Narcea y 210.000 en el Cares), lo que está claro es que la especie camina a la baja y las capturas, además, serán de menor peso, por lo que se buscan fórmulas para proteger la especie con un daño mínimo con vistas a satisfacer a todas las partes.

Y es que a iniciativas como el Proyecto Arca en favor de la reproducción se sumaron las restricciones de los últimos años puestas en marcha la Administración a través de la Ley de Pesca: el retraso de la apertura de la campaña, la implantación de los cotos parciales a lo largo de la semana y el descenso paulatino del cupo, entre otras medidas.

No obstante, lo más positivo es que, al fin, parece que tanto pescadores como ribereños están más concienciados de la conservación de la especie, lo que invita a la esperanza a una posible recuperación a corto plazo o, al menos, a que se mantengan unas cifras en torno al millar. En este sentido, la aceptación de la pesca sin muerte gana adeptos, de manera lenta, pero con una tendencia positiva, algo que parecía impensable hace poco más de una década.

Pero hoy lo importante será la fiesta del campanu. Se levantará la veda de occidente a oriente. Esto es, desde el Eo al Cares, con la presencia de la parte asturiana del Deva, pasando por el Esva, Narcea y Sella, al que se suma el Piloña, recuperado hace solo tres años.

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La tónica de los últimos años ha sido la rapidez con la que ha venido saliendo el primer salmón de la temporada. En la mayor parte de las ocasiones, una hora después de abrirse la veda ya se ha presentado en el precinto. Incluso en 1996 tuvo lugar uno simultáneo cuando el afamado pescador cangués José Manuel Mori Cuesta, 'el Marqués', en el coto Piedra Blanca del Esva, y su paisano 'Tatariti', en el Puente Romano del Sella, lo lograron al mismo tiempo, un hecho sin precedentes que en su momento levantó ciertas suspicacias.

Por todo ello, la captura del campanu se ha convertido con el paso del tiempo en una carrera en la que se busca llegar lo antes posible con el ejemplar desde el río hasta la misma guardería.

Se da por hecho que saldrá hoy porque se han visto salmones en todos los ríos del Principado. Además, las condiciones que ofrecen las diferentes cuencas fluviales son buenas tras las lluvias registradas esta semana, que han optimizado el escaso caudal del Eo y el Cares. En el resto parece que habrá agua suficiente en los principales meses en los que se registran más capturas. Así las cosas, serán numerosos los pescadores y ribereños que se acerquen a probar suerte. Los que hayan adquirido un coto estarán a pie de río a la hora marcada, mientras que los que vayan a las zonas libres se darán el clásico madrugón para coger el turno correspondiente.

Por lo que se refiere al precio del campanu puede decirse que se ha revalorizado después de la crisis económica de 2008, porque en 2017 ya se pagaron 9.500 euros y el año pasado alcanzó los 11.900 euros, dos cifras que demuestran que la cifra está al alza. Cabe recordar que el restaurante As de Picas del Casino de Asturias tiene el récord en 18.000 euros, cantidad que pagó en 2007 y que ningún hostelero ha superado hasta el momento.

En cuanto a la normativa no se han producido apenas cambios. La veda continúa los lunes y los jueves, salvo los festivos, y los cotos parciales -zonas libres que se pagan como cotos- funcionarán los martes y miércoles, mientras que a partir del fin de semana se podrá pescar en todo el río. El cupo será una campaña más de un salmón por día y pescador hasta completar un total de cuatro. En el apartado de los cebos, a partir del 16 de junio ya solo se utilizará la mosca y la ninfa como viene siendo habitual los últimos cursos. Posteriormente, tras cerrarse la pesca con muerte el 15 de julio, se podrá practicar la modalidad sin muerte en las correspondientes zonas habilitadas hasta el 31 del mismo mes.

Otra momento de la temporada a tener en cuenta será el domingo 19 de mayo, fecha en la que se permitirá pescar la trucha y el reo en zona salmonera. Será un día en el que habrá numerosas cañas en el río, ya que son dos peces muy valorados por los habituales pescadores de salmón.

La pesca sin muerte, nula

La temporada de pesca sin muerte, que se abrió el pasado 17 de marzo, apenas ha tenido movimiento. Ningún pescador logró prender un salmón para luego devolverlo al río y la venta de cotos se redujo a media docena desde entonces. No obstante, en la zona libre sí se vieron un buen número de cañas el fin de semana, muchos de ellos con el fin de practicar de cara a la apertura con muerte de hoy.