«Todavía no me creo lo que hicimos»

Ana Hevia, María Cheza y Mariví Monteserín, ayer en el Ayuntamiento de Avilés. / MARIETA

El Ayuntamiento de Avilés recibe a María Cheza tras ganar el Europeo sub19

SANTY MENOR AVILÉS.

Tiene diecisiete años, pero lo que no tiene es techo. Al seudónimo de Cheza responde María Echezarreta (Avilés, 2001), que el pasado lunes se proclamó en Suiza campeona de Europa sub19 con la selección española de fútbol femenino. Después de ser recibida primero en Barajas y después en Las Rozas, el Ayuntamiento de Avilés quiso tener también un detalle con ella, abriéndole ayer las puertas del salón de recepciones para felicitarla por sus éxitos.

La historia de María se resume en tres palabras, o, mejor dicho, la misma repetida tres veces: trabajo, trabajo y trabajo. Su padres la apoyaron desde el primer momento en su sueño de ser futbolista y, fruto de ello, instalaron en el jardín de su casa de Pillarno una portería. Así, además de los entrenamientos con el Femiastur, todas las semanas se ponía a las órdenes de Pablo Villar -técnico avilesino que ha sido ayudante de Fabri en Huesca y Lorca- para mejorar sus habilidades bajo los tres palos.

Del Femiastur se marchó al Real Oviedo para luchar por el ascenso a Primera y sus buenas actuaciones con la selección asturiana le llevaron a la selección española sub16, desde la que ha dado el salto a la sub19, a pesar de tener compañeras y rivales de hasta dos años más.

Acostumbrada a los cambios, al continuo crecimiento, lo acontecido en Suiza ha superado todas sus expectativas. «Desde niña sueñas con ir a la selección, pero lo que ha pasado me ha sorprendido a mí misma. Te miras al cuello, ves la medalla y dices: 'madre mía, dónde he llegado'», explicaba ayer en el Ayuntamiento con su habitual sonrisa. Al lado, la alcaldesa Mariví Monteserín y la concejala de Deportes, Ana Hevia, escuchaban con atención, apreciando su extraordinaria madurez a pesar de ser todavía una adolescente.

Pasar de jugar en el Díaz Vega a hacerlo ante algunas de las mejores jugadoras sub19 del mundo, en la final de un Europeo y televisado por UEFA a nivel internacional, no alteró demasiado los nervios de la avilesina. «Estaba tranquila, intentando pensar que era un partido más. Pero cuando sonó el pitido final las sensaciones fueron muy raras. Es como que no te lo acabas de creer. Levantas la Copa, pero no te crees que seas campeona de Europa», reconoce.

Emociones fuertes

La avilesina vivió de todo en los pocos días que duró la competición. Provocar un penalti en el primer partido, parar otro en el segundo, lesionarse en un calentamiento, ser clave en las semifinales y en la final... «La verdad es que la derrota 0-2 contra Noruega no fue la mejor manera de empezar, pero contra Suiza vimos la mejor versión de España y a partir de ahí fuimos creciendo hasta conseguir el campeonato».

Todavía alucinada por «el recibimiento que tuvimos en Barajas y en Las Rozas, con muchísimos medios de comunicación pendientes», Cheza espera que «a partir de ahora el fútbol femenino tenga más repercusión. Hay dos mundiales próximamente y seguro que sí». María ultima ahora unas pequeñas vacaciones para desplazarse a Estados Unidos, donde jugará y estudiará el bachiller. «No he hablado nada con el seleccionador, todo está abierto. Todavía me quedan dos años de sub19. Mi objetivo ahora es adaptarme allí, destacar y que se fijen en mí buenas universidades».

 

Fotos

Vídeos