El duro despertar en Puente San Miguel

La pedanía de Puente San Miguel despertó entre lágrimas y estupor. La familia Barquín es muy conocida en el lugar. Celia pasó por las aulas del IES Miguel Herrero antes de irse a Madrid y a Estados Unidos. «Lo tenía todo y era muy querida», destacan varios vecinos antes del minuto de silencio en el que participaron unas trescientas personas. «Tenía un futuro brillante y le fue arrebatado», subraya Nuria Ruiz, una vecina.

En Torrelavega, donde regentan una carnicería, reside su familia. Su hermano Andrés compareció ante los medios, ejerciendo como portavoz en un momento complicado. «Estamos todos juntos intentando recomponernos y es lo que vamos a intentar hacer estos días», confesó abatido el hermano de Celia, que explicó que la familia mantiene el contacto con las autoridades estadounidenses para seguir la marcha de la investigación. Pidió, eso si, respeto por el dolor que están sintiendo y que prefieren afrontarlo en la intimidad.