PELOTA

Echavarren y Lascoiti se cuelan en la final tras un vibrante duelo

Un instante del duelo en pala corta que se resolvió en el desempate. /  J. PAÑEDA
Un instante del duelo en pala corta que se resolvió en el desempate. / J. PAÑEDA

Jugarán por el triunfo en pala corta ante Sanz y Skufca, que aspira a conseguir su décima victoria en el Grupo y hacer historia

J. A. G.GIJÓN.

El torneo de pelota del Grupo Covadonga no decepciona. La nómina de participantes hacía presagiar grandes emparejamientos y así quedó patente en los duelos disputados ayer en el fronton de la sociedad gijonesa. El gran duelo se vivió en la disciplina de pala corta. Miki Lascoiti y Alfonso Echavarren consiguieron el pase a la final tras un partido vibrante ante los navarros Ibai Barón y Labiano en un encuentro que se resolvió en el desempate.

El enfrentamiento fue espectacular por momentos, con el entendido público grupista, siguiendo algunos puntos incluso de pie. No hay que olvidar que sobre la pista había cuatro campeones del mundo, lo que no hace otra cosa que constatar la calidad de los protagonistas. La igualdad entre los contendientes permitió ver un partido de ida y vuelta. Barón y Labiano se adelantaron en el primer parcial 15-13. Sin embargo, Lascoiti y Echavarren, campeones de España por clubes, dieron la vuelta al marcador, eso sí, después de sudar la gota gorda. empataron con un tanteo de 10-15 y decantaron a su favor el duelo al ganar 7-10 en el desempate.

Los aficionados despidieron a los cuatro pelotaris entre aplausos, satisfechos por el espectáculo que se pudo disfrutar ayer en el Grupo. Este mediodía, Lascoiti y Echavarren lucharán por el triunfo en la final ante la pareja formada por Sanz y Skufca, que de conseguir la victoria hoy sumaría su décimo entorchado y superaría el récord que comparte hasta ahora con Alberto Anzizu.

Triunfo de los favoritos

En pala cuero no hubo lugar para la sorpresa. Los favoritos, Ayarra e Insausti, doblegaron a la pareja hispano gala formada por Iñigo Purroy y Pierre Adrien Casteran. El resultado fue 15-8 y 15-12, en parciales que se extendieron durante veinte y veinticinco minutos, respectivamente. Ayarra, cuya calidad es indiscutible, fue una piedra insalvable para una pareja que no ofreció su mejor versión en Gijón. El jugador francés, a pesar de la ilusión que tenía por disputar este torneo, no sacó a relucir el juego que le ha reportado tantos éxitos. Ayarra e Insausti se medirán en la final (en torno a las doce del mediodía) a Berrogui y Ramos.