Isidro le pega a todos los palos

Isidro González Justo con su nieta Xenia antes de la partida. /  MAC
Isidro González Justo con su nieta Xenia antes de la partida. / MAC

Preside la peña San Agustín, juega al golf, organiza capeas, sigue al Sporting, hace vídeos musicales, escribe poesía y tiene un taller

NACHO GUTIÉRREZAVILÉS.

Hay personas con apariencia de no romper un plato que al abrir las páginas de su historia te desbordan por lo mucho que tienen para contar al interesado. Es lo que hemos encontrado en Isidro González Justo (18-4-1956, Villaescusa, Zamora). Un personaje con mayúsculas que le da a todos los palos, casi todos vaya.

Con 64 años y 47 cotizados, ejerce y aún duda si jubilarse en el taller de chapa y pintura que regenta, Royju. Juega al mus en el Kame.net, es presidente de la peña San Agustín desde hace dos años y de la sportinguista Desastre. Organiza capeas para los amigos disfrazado de torero y con apodo, 'matador de toros por la ingle'. Dicen los entendidos que tiene un gran juego corto con el palo de golf, actúa como extra en vídeos promocionales de los Blues Probes y ha sido colaborador en Cuadernos del Norte escribiendo poesía, principalmente sonetos, además de textos de teatro en verso.

Algo más tendrá que no haya recordado en el momento, pero con eso basta para hablar de un zamorano de nacimiento que a los cinco años tuvo que emigrar de su pueblo porque «en Asturias había mucho trabajo, todo lo contrario que ahora. Es triste tener que dejar el sitio en el que naces y eso está pasando en nuestra región, porque no nací aquí, pero me sale el asturianismo por los cuatro costados. Estoy muy agradecido a esta tierra y su gente. Y todos los años voy a mi pueblo, tengo casa y familia».

Los González Justo se asentaron en Raíces «y ahí sigo viviendo desde que me casé con Manuela, seguro que la conoces -así es-. Lleva treinta años trabajando en Fotocopias Avilés». Y en Raíces aprendió a jugar al mus este buen señor que siempre lleva sombrero: «Me gustan mucho. Este es un Panamá Jack y quiero comprarme el de fieltro de toda la vida».

Junto a varios amigos de Raíces fundó la peña Bar Rodero, en la que rindió casi una década antes de su paso a la peña San Agustín, en la que permanece, en funciones de presidente desde hace dos años, y jugador en el equipo del Kame.net. Cafetería que puso en marcha hace quince años junto a su hijo Rodrigo.

Como musista no le ha ido mal en una peña a la que quizás le falta algún campeonato. En ella ganó en tres ocasiones el Avilesino, el regional de parejas con Rufo y otros torneos, el más reciente el San Agustín del verano pasado junto a Gayol. Además, organiza en agosto un torneo master con las mejores duplas asturianas.

El mus es una de sus aficiones, no la única como apuntado quedó. En todas ellas despliega un sentido del humor a prueba de bomba. Con su peña sportinguista viaja unas cuantas veces por temporada y varios de sus miembros, él y Chus Naves a la cabeza, acuden a los campos disfrazados. Isidro de cardenal, su apodo rojiblanco. «Vamos a pasarlo bien respetando a los demás». Uno de los viajes es de cinco días para hacer turismo mediterráneo o insular.

Además de todo eso, tiene tiempo para disfrutar de sus nietos, los tres varones de Rodrigo, y la primera hija de Belén, Xenia, con la que ha querido posar en la foto.