Kenia celebra por todo lo alto la hazaña

La hazaña de Kipchoge se festejó en las calles de Kenia como si fuera una fiesta nacional. En Eldoret, cerca de donde entrena el fondista, miles de kenianos se aglomeraron al aire libre frente a una pantalla gigante a fin de acompañar con la mirada a su idolatrado héroe. «Todos los kenianos están muy entusiasmados con que Eliud logre lo que ningún otro humano ha hecho antes», declaró al medio keniano CitizenTV la mujer de Kipchoge, Grace Sugutt, por primera vez siguiendo en vivo desde Viena una de sus carreras y convirtiéndose en la primera persona a quien el actual récord mundial de maratón (2h01:39) abrazó nada más cruzar la meta.

Lejos de Europa, en el corazón de Nairobi, cientos de personas corearon cánticos de victoria y danzaron con alegría poco después de ver su logro. Por su parte, el presidente keniano, Uhuru Kenyatta -quien ya había llamado a Kipchoge antes de la carrera para darle ánimos-, reconoció que se había hecho historia y añadió que su país se siente «orgulloso» de su hazaña. «Tu victoria de hoy inspirará a decenas de futuras generaciones a soñar en grande y aspirar a la grandeza», sentenció Kenyatta.