Peleteiro acaba sexta, lejos de las medallas en el Mundial de Doha

M. OLMEDA

Se acaba un verano atlético inusualmente largo y Ana Peleteiro sigue sin encontrar el salto perfecto. El que siente en las piernas. El que le permitiría pelear por las medallas en un Mundial. Todavía no lo tiene y por eso en Doha fue sexta, una posición mejor que en Londres 2017, pero saltando 24 centímetros más, hasta 14.47. Aunque le faltaron 30 para poder subirse al podio que encumbró a Yulimar Rojas, su compañera de entrenamientos en Guadalajara, a su cuarto título mundial, el segundo al aire libre.

Peleteiro llegaba a Doha tras alternar tardes grises con otras esperanzadoras, como cuando en París saltó 14.59, su marca personal al aire libre (tiene 14.73 de invierno en pista cubierta). En el Mundial se quedó a medias tintas, sin lograr enlazar dos buenos intentos ni calentarse conforme avanzaba el concurso. Sus 14.47 metros del primer brinco le bastaron para entrar en la mejora, aunque tuvo que presenciar cómo otras atletas le bajaban de la cuarta plaza con la que había empezado. Hasta la sexta cayó.

Con ese puesto de Peleteiro, el mejor de las mujeres españolas en Doha, la selección nacional logró su octava posición de finalista en el Mundial. Es el doble que los cuatro conseguidos en Londres 2017, donde también lo logró la saltadora gallega.

El 4x400 estuvo lejos de lo esperado. En Doha, el cuarteto apenas es una sombra del equipo fue quinto en Londres. Se quedó fuera de la final tras acabar penúltimo su serie en 3.04.27. Más de empeorar el papel, el problema del relevo largo es que sin final en Catar se le complica estar presente en los próximos Juegos Olímpicos, donde sí estarán los ocho equipos que pelearán hoy en la final.