El reencuentro más esperado

Jesús Paramio y Roberto Suárez 'Litri', en el Valsa. /  MAC
Jesús Paramio y Roberto Suárez 'Litri', en el Valsa. / MAC

Roberto Suárez 'Litri' y Jesús Paramio vuelven a formar dupla once años después para «disfrutar juntos otra vez e intentar ganar»

NACHO GUTIÉRREZAVILÉS.

Han pasado once años desde que, por razones familiares, separaron sus caminos tras formar durante mucho tiempo una de las mejores parejas del mus de la región, no solo de la comarca avilesina. LA VOZ, en uno de sus múltiples reportajes del Campeonato Avilesino de Mus, tuvo la oportunidad de conocer su trayectoria, cada uno ya en peñas distintas. Hoy los encontramos, de nuevo, en el mismo equipo, en la misma mesa, lunes y jueves, como uno de los binomios principales de cafetería Valsa, una gran peña a la que solo le falta ganar un Avilesino.

En esa tarea, en ese reto pendiente de superar, Jesús Paramio Urrutia vuelve a tener a su lado a Roberto Agustín Suárez Álvarez, que dicho así... Litri, como todos le conocemos, es el hombre récord del torneo con 16 entorchados, una decena de ellos formando pareja con su nuevo compañero. Un reencuentro muy esperado por muchos, pero que sorprendió porque Litri causó baja de forma voluntaria en D'Andrea, dejando un grupo de musistas con los que estuvo años y paños, con los que ganó hasta el triplete: «Quería disfrutar al mus de otra forma y surgió la posibilidad de volver a jugar al lado de Chus».

Los fichajes en el Avilesino tienen que pasar por la aprobación del colectivo y Paramio encontró respuesta positiva de sus compañeros cuando puso el nombre de Litri en la mesa: «Aquí todos nos conocemos y Roberto juega todos los años conmigo el torneo de Navidad del Valsa», que por cierto no han sido capaces de ganar: «Un año llegamos a la final, pero nada chico», lamenta Chus Paramio.

De uno y del otro ya hemos relatado en capítulos anteriores su trayectoria, la de dos musistas que lo ganaron casi todo: «Ligábamos mucho», dicen al unísono para quitarse importancia, pero sin dejar de tirar de chuleta y de memoria en la lista de victorias y de peñas en las que jugaron antes de que una boda separase sus caminos: su hija y el de Severino, propietario del Valsa, se casaron. El primogénito de Chus, Nacho, también rinde en la peña y también su sobrino Jenaro.

Litri y Paramio, vuelven «para disfrutar del mus otra vez juntos en la misma peña. Tenemos una relación personal y familiar que nunca hemos perdido». Dicen que segundas partes no siempre son buenas: «Los años no pasan en vano para nadie. Hay muy buenas parejas en el Avilesino y no hace falta dar nombres porque todos nos conocemos. Esperamos ganar muchas partidas, como todos, y ayudar a que el Valsa consiga su Pedro Menéndez». Con 5-3 en el balance victorias-derrotas, van tomando posiciones y ya lideran a su equipo. Por algo será.