La venda cae para Alonso y McLaren en Indianápolis

Fernando Alonso durante la jornada clasificación en Indianápolis./REUTERS
Fernando Alonso durante la jornada clasificación en Indianápolis. / REUTERS

El español cae en la clasificación y queda condenado a la repesca de este domingo: peligra su presencia en la carrera de las 500 millas de Indianápolis y se confirma el desastre del proyecto

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Fernando Alonso y McLaren están aprendiendo a las malas lo que es llegar de novato con ínfulas a las 500 millas de Indianápolis. El asturiano y el equipo británico tienen las mismas posibilidades de triunfar en la cita americana que España en Eurovisión. Y aquí no hay televoto. El desastre de la clasificación del sábado sólo se explica desde un punto de vista múltiple, y no sería justo culpar a Alonso o a McLaren por separado, pero lo cierto es que el proyecto hace aguas. El mínimo exigible para considerar mínimamente aceptable esta aventura es llegar a clasificarse para la disputa de la carrera, entrar entre los 33 aptos de los 36 apuntados. Y mientras Miki Núñez se daba el enésimo batacazo para España, el matrimonio Alonso-McLaren hacían lo propio en Indianápolis, durante la jornada de clasificación general.

El formato de esta vital parte de las dos semanas de las 500 millas es distinto al de años anteriores, lo que hace que la clasificación se divida en dos días. Y no es sencillo de entender. El sábado sirvió para determinar a los 9 mejores, que se iban a disputar la pole, los clasificados del 10 al 30 y quiénes serían los 6 últimos de los 36 inscritos inicialmente, de los que saldrán a su vez qué tres quedan descartados para la carrera y qué tres cerrarían la última línea de parrilla. Dicho en corto: el 'fast nine' (los candidatos a la pole definitiva), los clasificados del 10 al 30 y los condenados al 'Last Row Shootout' (los 6 peores tiempos del sábado y que se jugarían la 'repesca' del domingo).

Alonso quedó arrastrado a este último grupo en su primer intento de la clasificación. Después de ser el más rápido en la quinta sesión de libres, salió a la clasificación con un único objetivo: no fallar. No podía quedarse condenado al 'last row shootout', dado que el peligro de quedar descartado para las 500 millas de Indianápolis se convertía en algo peligrosamente latente. Y al español le pasó de todo: justo antes de salir, empezó a soplar un viento fortísimo en el circuito, por lo que los corredores no pudieron ir al máximo. Esto, hasta cierto punto, es asumible, de no ser por un inoportuno pinchazo. Fue el único en sufrir este incidente, lo que en un grupo de 36 corredores es una probabilidad bastante baja.

Condenado a los 6 últimos en su primer intento, se la tuvo que jugar en los siguientes intentos, en el llamado carril rápido para hacer varios intentos. Y los hizo. Tantos como cinco, todas las veces que sus rivales le superaron. Rozando siempre la peligrosa frontera de la posición 30, no fue hasta cinco minutos para el final de la jornada, cuando ya no había remedio, cuando se consumó el desastre. Alonso miraba al cielo buscando una explicación, los mecánicos entre ellos y a Zak Brown no le cabía la camisa al cuello. La 31ª posición a la que le mandó J.R. Hildebrand hacía que Alonso se quedase a sólo 13 milésimas de lograr el mínimo de clasificarse sin sufrir.

En la tabla de tiempos, Pippa Mann cerraba la parrilla de los 30 clasificados, liderados por Spencer Pigot, que con el 230.083 mph que marcó liderará el 'fast 9' que se jugarán la pole este domingo. Justo después de que los seis últimos pasen el duro trance de competir entre ellos por los tres últimos puestos de la parrilla del próximo día 26. Y quien no logre ese mínimo, no podrá esperar al televoto ni similar.

Alonso, una olla a presión

El problema fundamental es que el McLaren 66 no estaba en condiciones para competir. El proyecto del equipo de Woking no ha estado a la altura de lo previsto en ningún momento de la semana de entrenamientos, y aunque llegue a competir en la carrera, ni mucho menos será el favorito que Alonso pensaba cuando se enroló en el proyecto.

«No teníamos la velocidad, así que estamos donde merecimos hoy«, decía Alonso a los micrófonos de la NBC, la televisión oficial de la carrera. »Esperemos que mañana (este domingo) tengamos otra oportunidad para poder estar en la carrera. Si lo conseguimos bien y, si no, es porque no lo hemos merecido», zanjaba, contundente.

Alonso tendrá este domingo a partir de media tarde una nueva oportunidad. Primero se probará en unos últimos libres en los que no podrán andarse con ensayos: llega la auténtica primera final para ellos y para el sueño de la Triple Corona, cada vez más lejano. No hay margen: Alonso debe meterse entre los tres mejores de los seis con los que va a competir en el 'last row shootout' durnate una hora. No hay quien maneje su barca, así que tendrá que salvar los muebles de McLaren, por su propio bien. Otra vez.

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