El desafío pendiente de Alonso

Alonso, en las 500 millas de Indianápolis. / THOMAS J. RUSSO
Alonso, en las 500 millas de Indianápolis. / THOMAS J. RUSSO

El asturiano ha encontrado fuera de la F1 el estímulo competitivo que le faltaba | Aspira a convertirse en el segundo piloto que conquista la 'Triple Corona' y escribir su nombre junto al de Graham Hill

VÍCTOR M. ROBLEDO GIJÓN.

El vídeo de despedida de Fernando Alonso dejó también un mensaje enigmático, aunque de fácil interpretación: «Querida F1, tengo otros retos más grandes de los que me puedes ofrecer». El asturiano lleva varios años barruntando la posibilidad de dar un paso a un lado en la disciplina en la que alcanzó la cima del mundo para probar nuevas experiencias en algunas de las pruebas más legendarias del automovilismo. En el horizonte asoma el sueño de convertirse en el segundo piloto que conquista la Triple Corona, tras la hazaña del legendario Graham Hill, aunque no es la única puerta que mantiene abierta.

Fue en mayo de 2007 cuando Fernando Alonso tanteó por primera vez el terreno que puede explorar en los próximos años. El ovetense participó en las 500 Millas de Indianápolis y llegó a liderar la prueba durante varias vueltas, pero una rotura en su motor Honda le obligó abandonar en el tramo final. Pese a la decepción por haber visto escapar el triunfo tras haberlo acariciado, el paso de Alonso por la prueba franquicia de la IndyCar resultó más que positivo. El público lo despidió en pie por su actuación e incluso expilotos como Mario Andretti, ganador en Indianápolis, le dejó un cariñoso mensaje en las redes sociales para pedirle que volviera a competir allí en el futuro.

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Tras subirse al primer puesto del podio el pasado mes las 24 Horas de Le Mans con Toyota, y con dos mundiales de Fórmula 1 en su palmarés, a Fernando Alonso le falta únicamente ganar en Indianápolis para conquistar la Triple Corona. De hacerlo, sería el segundo piloto que lo consigue tras el legendario Graham Hill. «Es un objetivo muy atractivo», admitió el asturiano entonces. La propia IndiCar, el campeonato americano de monoplazas por excelencia que organiza las 500 millas, también aprovechó ayer la despedida de Alonso para abrir los brazos a su posible llegada.

En cualquier caso, el futuro inmediato de Alonso pasa por retos que ya admitido públicamente que le resultan aún más apasionantes que la Fórmula 1, a la que calificó recientemente como «aburrida». Desde el pasado mes de mayo, Alonso participa con Toyota en el Mundial de Resistencia (WEC) siempre que los compromisos no se solapen con los de la Fórmula 1. La competición se prolongará hasta junio de 2019 y su equipo, tras ganar en Le Mans, es el principal favorito para hacerse con el título. Será entonces el momento de apagar durante un instante el motor y marcarse nuevos objetivos en una carrera que ayer tomó un nuevo camino.

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