Aparatoso accidente de Alonso tras impactar contra el muro en Indianápolis

Fernando Alonso durante un descanso en los entrenamientos en Indianápolis./REUTERS
Fernando Alonso durante un descanso en los entrenamientos en Indianápolis. / REUTERS

El bicampeón del mundo de Fórmula 1 no sufrió ningún daño físico, no así su vehículo, aunque tuvo que pasar por la obligatoria revisión médica

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

El piloto asturiano Fernando Alonso comenzó del peor modo posible los segundos entrenamientos libres de este miércoles de las 500 Millas de Indianápolis tras sufrir un aparatoso accidente que le llevó a impactar contra el muro y dañar seriamente su coche.

El asturiano, que busca en el mítico óvalo conseguir la ansiada 'Triple Corona' (Mundial F-1, 24 Horas de Le Mans y estas 500 Millas), perdió el control de su McLaren-Chevrolet tras tocar el muro en la curva 3 y salir rebotado hacia otro muro del otro lado, cuyo impacto le hizo cruzar la pista para terminar recibiendo un nuevo impacto.

El bicampeón del mundo de Fórmula 1 no sufrió ningún daño físico, no así su vehículo, aunque tuvo que pasar por la obligatoria revisión médica. «Fernando Alonso pasó la revisión y fue dado de alta del centro médico», señalaron desde la organización del campeonato.

«Error por mi parte subestimando el agarre en la T3 (Curva 3). Lo siento por el equipo y los muchachos que tienen que trabajar mucho ahora. Lección aprendida. Volveremos más fuertes hoy a última hora o mañana», escribió en sus redes sociales un Alonso, que en el primer día de entrenamientos del martes se quedó a casi un segundo del mejor tiempo.

«Un incidente en la curva 3 ha acabado con nuestra sesión de entrenamiento. Fernando está OK y el equipo está actualmente evaluando el daño del coche», informó por su parte el equipo McLaren-Chevrolet.

Seis meses de preparación, muchas dudas

Las opciones de Alonso en esta edición de las 500 millas de Indianápolis son ligeramente menores que en 2017. A diferencia de aquel año, en este 2019 McLaren va por su cuenta, con el apoyo de Carlin y sus propias capacidades, que no son pocas. En una prueba como la del 'brickyard', en la que ganar es una quimera incluso para leyendas como Mario Andretti (29 participaciones, sólo una victoria), llegar y ganar es un sueño.

En 2017 contaban con el músculo técnico de Andretti Autosport, comandada por el hijo de Mario, Michael. Ahora es Bob Fernley, una apuesta personal de Zak Brown, el exjefe del equipo de Fórmula 1, quien está al cargo del proyecto, siempre bajo la atenta mirada de Gil de Ferran, director deportivo del equipo. Todo comenzó a prepararse en noviembre de 2018, cuando la aventura se puso en marcha de manera efectiva y empezaron a desarrollar el chasis Dallara IR12 para instalar después el motor Chevrolet 2.2 biturbo V6 con el que completaron el monoplaza en marzo. Hay 20 personas dedicadas en exclusiva al proyecto de Indianápolis, con el único objetivo de que Fernando Alonso pueda conquistar la victoria más difícil (según sus propias palabras) de su amplia trayectoria profesional.

Quedan aún un par de días de entrenamientos libres hasta que el sábado llegue la hora de la verdad con la primera clasificación y, después, el domingo, con el 'pole day' y el 'bump day'. Hay margen para solventar los problemas, pero mientras Alonso y McLaren penan por rodar un día completo según el plan previsto, el resto de rivales avanzan en su puesta a punto. Por muy optimista que quieran ser, no es el arranque soñado, ni mucho menos.