Gran Premio de Bélgica

Ferrari toma el mando en la vuelta de vacaciones

El Ferrari de Kimi Räikkönen, durante los entrenamientos libres. /François Lenoir (Reuters)
El Ferrari de Kimi Räikkönen, durante los entrenamientos libres. / François Lenoir (Reuters)

Vettel y Räikkönen se reparten la primera jornada en Spa, con Fernando Alonso muy lejos de la cabeza en la única tanda que disputó

DAVID SÁNCHEZ DE CASTRO

Kimi Räikkönen despidió el viernes del Gran Premio de Bélgica con el mejor tiempo en los entrenamientos libres, después de que su compañero Sebastian Vettel hiciese lo propio en la primera tanda de la jornada. Ferrari no quiere dejar nada al azar, y sabe que su desempeño en este último fin de semana de agosto y primero de la recta final del campeonato es crítico, después de la agria sensación con la que se fueron de vacaciones.

Lewis Hamilton, que se mantuvo como cada viernes a la expectativa, sabe que tiene la sartén por el mango. Son 24 puntos los que tiene de ventaja sobre Sebastian Vettel, así que salvo un abandono propio y una victoria del alemán (que puede ocurrir), saldrá de Spa-Francorchamps con el liderato en su mano. La ventaja que tenga es otro asunto. Así, Ferrari es consciente de que antes de aterrizar en Italia para la disputa de su Gran Premio de casa, necesitan poner en ebullición a la afición 'tifosi'.

Bélgica se presenta como un escenario propicio para ver una buena batalla entre los dos máximos contendientes al título. Tanto Vettel como Hamilton son conscientes de que el trazado boscoso en las Ardenas es un territorio dado a épicas, y saben que no pueden dejarse comer terreno por los rivales. Red Bull, más pendiente de resistir, ha padecido aquí las dificultades que tiene el motor Renault para mantener la línea ascendente con sus rivales. Por tanto, salvo una heroica actuación de Verstappen y Ricciardo, todo apunta a ser una batalla a tres entre los coches rojos y los plateados.

No será a cuatro porque Mercedes contará sólo con un piloto luchando por la victoria del domingo. Pase lo que pase este sábado, Valtteri Bottas saldrá desde el fondo de la parrilla por sustituir varias piezas de su unidad de potencia y superar el número permitido. Tanto él como Nico Hülkenberg saldrán desde atrás, lo que garantiza, al menos durante las primeras vueltas, un foco de interés por ver hasta dónde remontarán, especialmente el finlandés. Esto implica que Hamilton tendrá que luchar sin compañero ni escudero, al menos, en los primeros compases de la prueba belga. El líder del Mundial no necesita una victoria, pero tampoco quiere que se le escape.

Una de las claves que dejaron los libres del viernes, y que seguro que es protagonista el resto del fin de semana, es la curva 4. Todos o casi todos los coches de la parrilla visitaron, al menos, una vez la parte exterior de esa curva con las cuatro ruedas fuera. Los comisarios ya han avisado: en clasificación se eliminará la vuelta a la primera, y en carrera a la tercera vez verán bandera blanca y negra, con riesgo de exclusión.

Alonso, con menos trabajo del habitual

Con un Fernando Alonso en retirada, en McLaren han tardado muy poco en darle una oportunidad de lucirse en pista a su probador, y posible próximo piloto oficial, Lando Norris. El británico, al que ya comparan con Lewis Hamilton, se subió al MCL33 en los primeros entrenamientos libres del GP de Bélgica en lugar del asturiano, y sin brillar sí consiguió acumular un buen número de vueltas. El corredor de Carlin en la F2 dio 26 giros al trazado belga (más que nadie en esa sesión), y superó a Sergey Sirotkin, de Williams, y al piloto al que puede sustituir, un Stoffel Vandoorne que no tuvo su día con problemas mecánicos tanto en los primeros libres como en los segundos.

Alonso volvió al trabajo en la segunda sesión, y volvió a sentir lo que es estar subido en un monoplaza sin velocidad. En un circuito como el de Spa, el chasis de su McLaren no mostró su mejor rostro, y menos con un motor Renault que, como estaba previsto, sufre en las zonas donde se necesita buena punta. Prueba de ello es el punto de medición de máxima velocidad del circuito: situado en la subida del Raidillion, después del Eau Rouge, Vettel superaba con solvencia los 310 km/h en sus intentos buenos, mientras que Alonso a duras penas alcanzó en un par de vueltas los 299 km/h.

La labor del asturiano quedó más marcada en comparación con su heredero en McLaren, Carlos Sainz. El madrileño acabó el día en una óptima octava posición con la que, además de superar de manera razonablemente sobrada a su compañero Nico Hülkenberg, dejó claro que puede optar a la Q3 de este sábado.

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