Mundial

Mónaco se viste de luto por Niki Lauda

Niki Lauda habla Lewis Hamilton en una imagen de 2016. /Christian Bruna (Efe)
Niki Lauda habla Lewis Hamilton en una imagen de 2016. / Christian Bruna (Efe)

La muerte del tricampeón marca la disputa del Gran Premio en el Principado, donde Mercedes vuelve a partir como favorito para mantener su temporada perfecta | Sainz, ante otro circuito donde ha puntuado siempre

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

La pérdida de un personaje tan querido como Niki Lauda está muy presente en el paddock de Mónaco. Uno de los grandes premios más icónicos del calendario queda este año señalado sin lugar a dudas por el luto, especialmente en el equipo Mercedes donde el austriaco desempeñó su labor como 'presidente no ejecutivo' (una suerte de asesor de lujo) al frente de los devenires de Lewis Hamilton y Valtteri Bottas, como antes lo fue con Nico Rosberg.

Hamilton está profundamente afectado. La unión que tenía con Lauda era prácticamente paternal, e incluso muchas veces compartían charlas después de las carreras que ni siquiera Anthony, el padre de Lewis, podría haber mantenido con su hijo. La figura del piloto austriaco hacia el pentacampeón del mundo supuso mucho más que una simple ayuda. Fue él quien presionó a la cúpula de Daimler para que hiciesen el esfuerzo por convertirle en el mejor pagado, así como quien le calmó los ánimos en los tiempos duros, especialmente en 2016, cuando Rosberg le ganó. Hamilton hablaba en Twitter de las conversaciones, los abrazos y los consejos que le dio Lauda. Por ello no es extraño que para él este fin de semana sea mucho más duro que para el resto.

Tanto es así que, a última hora, decidió no comparecer ante los medios y dejar su puesto a Valtteri Bottas, que apareció como portavoz de de Mercedes en la rueda de prensa oficial de la FIA. El Hamilton más humano se siente herido por la pérdida de un mentor, un amigo y una «luz brillante» en su vida, como él mismo expresó. Seguramente, ese mismo dolor le sirva de combustible para tratar el más difícil todavía: mantener a Mercedes en lo más alto por sexta carrera consecutiva.

Escenario para sorpresas

Lauda ganó dos veces y fue segundo otras dos en las calles del Principado. Pocos mejor que él entendían la dureza de un circuito que, pese a las necesarias modificaciones para modernizarlo, mantuvo siempre la misma tónica de ser un trazado peligrosamente emocionante para los pilotos, aunque no tanto para los espectadores. Sin posibilidad de adelantamientos más que por problemas mecánicos, accidentes o similar, quien espere ver luchas en pista en este circuito puede ir olvidándose.

Niki Lauda, durante una sesión de entrenamientos en Mónaco.
Niki Lauda, durante una sesión de entrenamientos en Mónaco. / Afp

La labor de los equipos aquí es salir vivos. Mónaco ha dado históricamente carreras memorables, pero sobre todo ganadores no tan esperados. Daniel Ricciardo, por ejemplo, logró su última victoria hasta el momento aquí hace un año, lo que presumiblemente no se repetirá este. Al menos por su parte. Quien sí tiene muchas esperanzas puestas en esta carrera es el que fue su compañero de equipo.

Max Verstappen lleva un año muy destacado. Sin hacer ruido, ha subido al podio dos veces y ha acabado cuatro en las otras carreras disputadas. Siempre al acecho de lo que dejan los Mercedes y lo que tiran los Ferrari, el neerlandés está dejando actuaciones memorables, toda vez que su compañero Pierre Gasly está quedando muy señalado. El neerlandés tiene una pequeña espina en Mónaco, ya que de cuatro carreras que ha disputado aquí, sólo dos las ha acabado y ninguna en el podio.

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Aunque el podio sería un sueño perfecto para él, Carlos Sainz no puede ponerse ese objetivo todavía. El madrileño, no obstante, tiene un muy buen recuerdo: no sólo ha acabado siempre aquí, sino que además lo ha hecho entre los diez primeros en las calles del Principado. Después de lograr mantener su pleno en Montmeló ante el público español, lograr rascar un buen resultado en Montecarlo sería la confirmación de que está en un momento de alza. McLaren, no obstante, tendrá que responder (ya lo ha hecho en los días previos) también sobre lo ocurrido en Indianápolis, una competición en la que el equipo ha mostrado todos los problemas que les han acabado arrastrando en los últimos años en el paddock del 'gran circo'… y unos pocos más. Zapatero a tus zapatos, y escuderías de Fórmula 1…