GP Bélgica

McLaren, un desastre de presente y futuro en Spa

Lewis Hamilton celebra la 'pole', junto a Sebastian Vettel y Esteban Ocon. /Afp
Lewis Hamilton celebra la 'pole', junto a Sebastian Vettel y Esteban Ocon. / Afp

Alonso y Vandoorne cayeron en la Q1 con estrépito, como también le ocurrió a Sainz, con nueva 'pole' de Hamilton

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Pocos circuitos hay más propicios que Spa-Francorchamps para sacar los colores a las escuderías cuando tienen un monoplaza sencillamente poco competitivo. El circuito de las Ardenas y su inigualable combinación de zonas técnicas y rápidas le convierte en un trazado perfecto para demostrar a los ingenieros lo que en grandes premios anteriores se puede paliar por las manos de los pilotos. Y si a ello se le añade el factor lluvia, siempre presente en cada visita a Bélgica, más aún.

Es lo que le ocurrió a McLaren. No se puede calificar de otra manera que no sea desastre, debacle, serio tropezón o similar a lo que ocurrió este sábado. Ni Fernando Alonso ni Stoffel Vandoorne, sus pilotos actuales, ni Carlos Sainz, su piloto de futuro, pasaron el primer corte de la sesión clasificatoria. Alonso saldrá decimoquinto, justo por detrás de Sainz, gracias a la sanción que arrastran tanto Valtteri Bottas como Nico Hülkenberg, después de no lograr más que el decimoséptimo crono de la Q1.

Más información

Las esperanzas de Alonso son escasas para este GP de Bélgica. Él mismo lo analizaba con una mezcla de pesimismo y resignación cuando acabó la clasificación: «No teníamos grandes expectativas. Sabíamos que iba a ser una clasificación complicada y que sería difícil pasar el primer corte. Hemos estado así en otros grandes premios y luego, los domingos, optamos a conseguir puntos. Sabemos que Spa y Monza son dos fines de semana complicados. Hay que defenderse aquí y atacar en Singapur o en otros circuitos en los que nos vaya mejor».

A Sainz no le fueron mucho mejor las cosas. Los serios problemas de calentamiento de los neumáticos que sufre el Renault hizo imposible que el español pudiese dar una vuelta competitiva, algo que expresó enfadado: «No tengo nada de 'grip'. ¡Es increíble!». A diferencia de lo ocurrido en el que será su próximo equipo a partir de la temporada que viene, para el madrileño ver cómo su Renault era uno de los que no cruzaban a la Q2 fue toda una decepción. «Me ha sorprendido mucho. Creía que éramos el décimo o undécimo coche más rápido, pero me he encontrado un coche que no era el que había pilotado durante todo el fin de semana. El equipo lo sabe, han visto mis datos y tenemos que averiguar por qué ha ocurrido esto. No nos lo esperábamos», destacó Sainz.

Ocon, el héroe del día

Si los españoles fueron la parte negativa de la sesión, la positiva fue el francés Esteban Ocon. En el renombrado Racing Point Force India el galo consiguió enlazar una vuelta buena en la Q3 que le permitirá salir tercero en la carrera de este domingo, en la que ya sueña con sumar su primer podio. Irónicamente, Ocon es la víctima que tendrán que sacrificar sus jefes en próximas carreras, ya que todo apunta a que será sustituido por Lance Stroll, hijo del nuevo dueño del equipo. Es precisamente por ello que este piloto de la escuela de Mercedes quiere dejar un buen sabor de boca y reivindicarse ante posibles interesados en hacerse con sus servicios. Entre los favoritos, McLaren, un equipo que ya le lleva vigilando desde hace tiempo.

La lluvia caída en la Q3 dejó un final de sesión vibrante. Aunque la 'pole' se la llevara el ya habitual Lewis Hamilton (ya es el piloto con más 'poles' en la historia del GP de Bélgica, con cinco), no fue sin sufrimiento. A todos los pilotos les pilló el agua en pista cuando ya habían salido con neumáticos de seco, lo que propició un buen número de salidas de pista y sustos, como el que tuvo Sergio Pérez. El mexicano, a la salida del Raidillion, controló con maestría su monoplaza cuando ya se daba por hecho que iba a estamparse contra las protecciones tras un semitrompo.

Sin embargo, pese a los sustos, las dudas y la sensación de que podía haber un color distinto al frente de la parrilla, fueron de nuevo Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, los contendientes al título, quienes se jugaron la 'pole'. El alemán perdió esa batalla, pero sabe que necesita acabar por delante del corredor de Stevenage si quiere mantener intactas sus opciones al título. En caso de victoria de Hamilton, se irá de Bélgica con una ventaja de más de una carrera de margen, algo que puede ser letal para el devenir del campeonato.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos