Análisis

McLaren, el gran culpable del fracaso de Fernando Alonso en Indianápolis

Fernando Alonso posa con su McLaren en Indianápolis. /Brian Spurlock-USA TODAY
Fernando Alonso posa con su McLaren en Indianápolis. / Brian Spurlock-USA TODAY

El asturiano intenta sacar pecho por haberlo intentado, pero admite que se replantea muchas cosas de su futuro mientras McLaren pide perdón y queda muy en entredicho

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMADRID

No se puede calificar de otra manera que fracaso. El derechazo que le ha dado la dura eliminación de las 500 Millas de Indianápolis ha sido, posiblemente, uno de los mayores fracasos de la trayectoria deportiva de Fernando Alonso. El asturiano se planteó este regreso al 'brickyard' como el hito de su carrera en la que iba a lograr la Triple Corona, pero seguir atado a McLaren le ha condenado al ostracismo. Y es que es el equipo quien se está llevando todas las miradas de crítica en la jornada de la dura resaca del 'Bump Day'. Por todas partes, la sensación generalizada es que McLaren es la culpable de que Alonso no vaya a disputar por segunda vez la carrera en el óvalo más famoso del mundo. Incapacidad, soberbia, falta de preparación. Estos términos se repiten una y otra vez en los periódicos de estos días y en los textos de los analistas más reputados.

Uno de los más duros llega desde la propia ciudad de Indianápolis. El 'IndyStar', uno de los periódicos más importantes de la ciudad, es absolutamente contundente a la hora de calificar en su texto lo que le ha ocurrido a Alonso en este fin de semana de clasificación para Indianápolis. 'La incompetencia deja a Alonso fuera de la Indy 500', se titula un esclarecedor relato de Gregg Doyel, uno de los columnistas estrella del citado medio. En él, el narrador cuenta cómo fue el fin de semana en torno a McLaren y a Alonso, desde respuestas agrias del piloto asturiano («estáis tú y 50 periodistas más delante y no me dejáis ver»), a cómo hizo de tripas corazón para intentar complacer a los fans que le pedían un autógrafo o un 'selfie'.

Pero donde es más duro es a la hora de hablar de la preparación de McLaren de la carrera. «La inscripción de Alonso en la Indy 500 de 2019, su primera vez de vuelta desde que acabó 24º en su debut en 2017, se anunció hace siete meses, pero parece que su equipo no se lo tomó tan en serio como deberían», escribe Doyel, contundente. El final del texto es aún más demoledor, donde cuenta los últimos instantes de Alonso en el asfalto de Indianápolis en este 2019. «Alonso está esperando para hablar con los medios, pero hay un cambio de planes. Le dicen que tiene que esperar una hora. Puede quedarse ahí, le dice un oficial del IMS, o puede coger su buggy de golf para volver... Fernando ni siquiera espera el resto de la frase. Se dirige al ascensor, con la cabeza agachada. Su descenso continúa. Como las 103ª 500 Millas de Indianápolis. Sin él». Poco más se puede añadir.

Toca replantearse el futuro

Fernando Alonso tiene mucho que reflexionar a partir de ahora. De aquí a menos de un mes disputará las 24 Horas de Le Mans con Toyota, con quien se proclamará (salvo susto) campeón del mundo de Resistencia. Más allá, no hay nada cerrado. Sólo una vinculación con McLaren que a día de hoy se mantiene, pero que después del varapalo de Indianápolis puede saltar por los aires.

«Al menos lo he intentado. Prefiero estar aquí que no ser uno de esos millones y millones de personas que lo ven por televisión», sacó pecho un Alonso que, muy enfadado y a punto de estallar, admitía que no lo ve nada claro en el futuro. «Ahora mismo es difícil hacer ninguna promesa. Es demasiado pronto para tomar decisiones. Ni siquiera sé lo que haré después de Le Mans y de terminar mi programa en el Mundial de Resistencia, y quería tener 2020 abierto porque no sé exactamente qué oportunidades puedo tener el año próximo en competición. Hasta que no sepa el programa del año próximo, no puedo prometer o tener ninguna idea en mente», señaló.

McLaren sólo ha podido pedir perdón. Gil de Ferran, un hombre que sabe lo que es ganar las 500 Millas, prometió que van a volver. En una rueda de prensa que dio junto a Alonso, admitió su frustración también. «En mis 35 años de carrera, esta es la experiencia más dolorosa que he tenido nunca. Hay una mezcla de emociones dentro de mí, pero somos competidores. Respetamos este lugar, este es uno de los desafíos más duros en las carreras. Querría volver mañana mismo y pelear», aseguró, antes de girarse hacia Alonso: «Quiero dar las gracias al hombre que tengo a mi izquierda, y también quiero disculparme contigo, porque no te hemos dado un coche lo suficientemente rápido. Has pilotado como el campeón que sabemos que eres. Estos últimos tres días han sido increíblemente tensos y difíciles, y no podríamos haber pedido más de tí, Fernando, así que lo siento, tío. Eres un piloto formidable». Un piloto formidable que no disputará sus segundas 500 Millas de Indianápolis por el pésimo trabajo del equipo al que se asoció. Y las guillotinas de Woking, cogiendo óxido...

Noticias relacionadas