La sonrisa del campeón

Esteve 'Tito' Rabat. /
Esteve 'Tito' Rabat.

Con victoria de Rabat, Zarco afianza su liderato

BORJA GONZÁLEZScarperia

«Después del cero de Catar ya no pensaba más en el Mundial. Lo que he aprendido es que para ganarlo lo que hace falta no son puntos, sino confianza contigo mismo y con tu moto, que te sientas más fuerte y capaz que los demás». Un sonriente Tito Rabat disfrutaba en la sala de prensa del circuito de Mugello la resaca de su primera victoria del año, la primera conseguida desde el Gran Premio de San Marino de 2014. Tras volver a salir mal, Rabat decidió tomarse las cosas con calma para ir ajustando poco a poco su ritmo de carrera, ese que había trabajado tanto en entrenamientos y que le había colocado la vitola de máximo favorito al triunfo.

Otro que no tuvo un buen inicio fue el líder de la general, Johann Zarco, que tomó el mismo camino que el piloto español, comenzar poco a poco con la escalada en carrera. Una remontada en la que tuvo la ayuda de los errores en forma de caída tanto de Thomas Luthi, cuando marchaba primero, como de Jonas Folger, cuando andaba en posiciones de podio, y de Sam Lowes, que cometió un error con Simone Corsi como víctima. Estos tres, Luthi, Folger y Lowes, son los perseguidores directos del francés en la clasificación del Mundial del Moto2.

Tras la caída de Luthi otro suizo tomó la delantera, Dominique Aegerter, posición que perdió una vez que Rabat impuso su 'marcheta'. Un camino que debería haber sido plácido hasta el final, aunque Zarco no renunció en ningún momento en apretarle en la pelea por la victoria. «En esta categoría es muy difícil que te vuelvan a recortar la ventaja, pero Johann ha apretado al máximo y lo ha conseguido. Tenía algunos problemas delante, pero pequeñitos, y he hecho lo que he podido», explicó Rabat, que con este triunfo se coloca segundo de la general, a 31 puntos de Zarco.