El momento de Lorenzo

Jorge Lorenzo rueda en Italia. /
Jorge Lorenzo rueda en Italia.

Victoria del mallorquín en un gran premio para olvidar para Márquez, que pagó ir siempre muy al límite

BORJA GONZÁLEZScarperia

En una charla informal con un piloto de MotoGP tras la carrera de Argentina ganada por Valentino Rossi, éste comentó que si Jorge Lorenzo conseguía encontrar su punto con la Yamaha, su compañero de equipo no le iba a ver el pelo. Tres grandes premios después Lorenzo firmó su tercera victoria consecutiva del año: en Jerez con 5.5 segundos sobre Márquez, en Le Mans con casi 4 segundos sobre Rossi y en Mugello con otros 5.5 sobre el segundo, el italiano Andrea Iannone. «Era mi día, porque el circuito no estaba muy bien, tenía poco 'grip' (agarre), quizás por la temperatura, quizás por las gomas de Moto2, y todo el mundo ha rodado más lento de lo esperado», explicó el mallorquín tras la carrera. «Por suerte he sido el único en poder rodar en 47.7 al principio de carrera mientras los demás han rodado en 48, y eso me ha permitido durante muchas vueltas irme siete décimas y escapar más de lo esperado. Era mi día y era importante no fallar para conseguir esta tercera victoria consecutiva».

Lorenzo no logró colocarse primero tras la salida -con una arrancada más que dudosa de Iannone-, lo que le obligó a batallar contra las Ducati en busca de un objetivo vital para su estilo de pilotaje: colocarse primero para marcar un ritmo que de antemano se sabía imposible para el resto. Esos son los momentos en los que el dos veces campeón de MotoGP tiene que poner en pista su agresividad, como preparativo para sacar el martillo a pasear.

Aunque lo verdaderamente reseñable de la salida y de las primeras vueltas fue la actuación de Marc Márquez. Desde el decimotercer puesto de la parrilla, Márquez activaba su clásico espíritu de irredento cuando los entrenamientos le dejan mal posicionado y, en un abrir y cerrar de ojos, con alguna frenada imposible, terminó a rueda de Lorenzo. Lo que se tomó como una sorpresa, ver al del Repsol-Honda como rival de tú a tú con el de Yamaha, terminó en espejismo. Lorenzo comenzó a marcar vuelta rápida tras vuelta rápida para llegar a los tres segundos de ventaja en siete vueltas, a más de cinco en diez. Un camino sólido hacia la tercera victoria del año que le deja como segundo de la general a seis puntos del líder, Valentino Rossi, que en casa no brilló como se esperaba. Aun así, el italiano mantuvo su inmaculada racha de seis podios en las seis carreras disputadas en 2015.

Este domingo el referente trasalpino fue Iannone, toda vez que su compañero Andrea Dovizioso tuvo que abandonar la carrera en la vuelta catorce por un problema (no especificado) en su moto. Iannone, renqueante de una microfractura en el húmero izquierdo que no se le descubrió hasta una revisión posterior a la carrera de Le Mans, demostró que esta Ducati, con estos condicionantes técnicos, es una moto que puede competir contra las Yamaha y las Honda. De hecho, ahora es esta última marca la que más dudas genera. El fin de semana tuvo a Márquez como protagonista negativo por sus muchos problemas, con la desastrosa jornada de entrenamientos oficiales como primer plato, y con la carrera de este domingo como colofón.

Segundo cero de Márquez

El actual campeón aguantó en el grupo del segundo puesto junto a Iannone, Rossi, Pedrosa y Dovizioso (antes de que se retirase), siempre yendo muy al límite. Y esto lo terminó pagando. «Cuando ha empezado a bajar el neumático enseguida han salido los mismos problemas de siempre, que es con los que estamos trabajando», narró Márquez tras la carrera. «Luego he intentado mantener el ritmo de las Ducati. En algunos puntos del circuito iba mejor, en otros iba peor, pero según iban pasando las vueltas iba más al límite y al final ha sido un error mío, ya que me he ido un poco largo y cuando he vuelto a la trayectoria he tenido un movimiento de detrás y luego se me ha cerrado de delante. Esto pasa cuando vas pilotando al límite en cada vuelta.». El error de Márquez le dejó con su segundo cero de la temporada y a 49 puntos del líder Rossi, que reconoció tras la prueba no haber logrado unas buenas sensaciones a lo largo del fin de semana en un circuito en el que en otra época era un fijo en el primer peldaño del podio.

El Mundial de MotoGP aterriza ahora en Montmeló con una situación muy distinta a la esperada e incluso a la que se podía intuir tras las tres primeras carreras. Lorenzo llega en uno de sus mejores momentos, acosando al líder. Yamaha ha logrado más del 80% de las victorias, mientras que Honda sólo ha sumado un triunfo (y dos podios más, el segundo en Jerez de Márquez y el tercero en Argentina de Cal Crutchlow). Y Márquez no termina de encontrar la salida a sus problemas. «La situación actual de Márquez es increíble. Sinceramente nadie se lo esperaba. Pero hablamos de Marc Márquez y de Honda. Ahora tienen algunos problemas técnicos, algún desequilibrio, pero pueden recuperarse muy, muy rápido, incluso en una semana, y volver fuertes como siempre. El Mundial no está cerrado». Palabra de Valentino Rossi.