Oliveira y Portugal se estrenan en el Mundial

Miguel Oliveira. /
Miguel Oliveira.

Navarro, séptimo, mejor español; Kent más líder

BORJA GONZÁLEZmugello

Mugello es uno de los circuitos del Mundial que deja las carreras más espectaculares en la categoría pequeña, tanto antes en 125cc, como ahora en Moto3. Su larga recta iguala las diferencias entre los pilotos, provocando enormes pelotones donde se pelean las posiciones en cada vuelta, desde la primera curva, San Donato, una fuerte frenada a la que pueden llegar hasta una decena de competidores en paralelo. En Mugello cuentan los detalles. E influye menos quién sale desde las primeras posiciones. Esta vez, el ganador ocupaba el undécimo puesto de la parrilla de salida, dentro de la cuarta línea.

La carrera, como siempre, dejó un grupo que llegó a contar hasta con 16 componentes, y que fue rompiéndose y reagrupándose a lo largo de las 20 vueltas, merced a tirones en la cabeza o a incidentes como las caídas de Fabio Quartararo o de Karel Hanika junto a Efrén Vázquez. Esta última acción dejó a solo seis pilotos en la pelea por la última vuelta, con Miguel Oliveira al frente el líder más sólido del día-. Aunque el portugués se vio rebasado por varios de sus competidores justo al entrar en la primera curva del último giro. Oliveira tenía bien estudiada toda la segunda mitad del trazado, lo que le permitió llevar a su KTM a la segunda victoria consecutiva, cruzando la meta con 71 milésimas de ventaja sobre el líder, Danny Kent, que salió reforzado de Italia: llegó con 37 puntos sobre Enea Bastianini y se fue con 46. Tercero en meta fue Romano Fenati, poco premio para las expectativas locales (tras Fenati entraron otros tres italianos). Jorge Navarro, séptimo, fue el mejor español, confirmando la mala racha de nuestro motociclismo en la clase pequeña. Siete Grandes Premios llevan los españoles sin ganar, desde la carrera de Malasia de 2014. El país que se estrenó en Italia fue Portugal, que nunca antes había ganado una carrera en el Mundial de Motociclismo.