El reto de Honda

Jorge Lorenzo lidera la carrera en Mugello. /
Jorge Lorenzo lidera la carrera en Mugello.

Marc Márquez volvió a quedarse sin puntuar mientras que la evolución de la montura japonesa demuestra un elevado nivel

BORJA GONZÁLEZScarperia

«Estoy contento del nuevo paso que hemos dado. La moto es competitiva y va muy, muy bien. Me gusta. No es más rápida la versión 2014 que la 2015, que está al mismo nivel o un poco mejor». Estas palabras las pronunció Marc Márquez al finalizar el primer entrenamiento de la pretemporada 2015 de MotoGP que tuvo lugar en el circuito de Sepang (Malasia) a principios de febrero. La conclusión sobre la nueva RCV de Honda que se mantuvo a lo largo de todas las pruebas y con la que se comenzó la temporada. «Ha sido el gran premio en el que he trabajado más con diferencia. Salí decimo tercero por querer trabajar más de la cuenta y por olvidarnos de la carrera y centrarnos en trabajar en la electrónica». Esto es lo que dijo Márquez tras sufrir una caída en la parte final de la carrera del Gran Premio de Italia de este pasado fin de semana. Se trata de dos impresiones muy diferentes que han terminado convirtiendo a Márquez y a su Honda en uno de los focos de atención del primer tercio del Mundial.

El actual campeón y máximo favorito a revalidar el título se anotó en Mugello su segundo cero de la temporada, lo que le deja quinto de la general a 49 puntos de Valentino Rossi, y a 43 del que ahora empieza a figurar en las quinielas como candidato más firme a llevarse el campeonato, Jorge Lorenzo. Con su clásico trabajo caracterizado por una exhibición de fuerza, Honda cambió el motor de su moto 2015 (el propulsor es el epicentro de los problemas, según el piloto, mientras que la marca niega error conceptual de diseño), además de proveer a Márquez con hasta cinco chasis diferentes (y otras cuantas modificaciones).

El estilo de desarrollo es muy diferente al de Yamaha, que suele dar pequeños pasos que a veces exasperan a unos impacientes pilotos que buscan recortar distancias con el rival de un gran premio para otro. «Hacer toda la pretemporada en Malasia nos confundió un poquito», analizó Márquez el jueves en Italia. «Porque en Sepang dimos muchas vueltas, pero la humedad es muy alta, la temperatura también, un circuito ancho, buen grip [agarre] No parecía que corriera tanto. También es verdad que como hacía más calor la potencia del motor baja. Luego, cuando llegamos a circuitos más frescos, nos dimos cuenta del problema, lo intentamos solucionar o al menos tapar, pero cuando se junta todo es cuando pasa lo de Le Mans».

Las altas temperaturas en Mugello camuflaron en parte los problemas, aunque no lo suficiente como para que estos desapareciesen y permitiesen a Márquez ser competitivo para hacer frente a uno de las mejores versiones de Lorenzo que se recuerda, en una parrilla que, en general, ha dado un salto de calidad este año. «Sé que está trabajando mucho Honda, me lo ha dicho Nakamoto (NdR: Shuhei Nakamoto, máximo responsable de Honda), están comparando las telemetrías mías, de Dani y de Crutchlow, pues al parecer somos Crutchlow y yo los que más tenemos este problema por nuestro tipo de conducción. Cuando Honda dice que saca toda su artillería, eso te da confianza y te da la motivación de seguir al ciento por ciento en cada vuelta». Los ingenieros buscan ahora retocar la electrónica, una vez que los motores, por reglamento, no pueden desarrollarse a lo largo de la temporada.

Aunque, curiosamente, Dani Pedrosa fue el encargado de dar un toque de positivismo a la situación actual. «Hay dos o tres puntos en la pista donde no vamos mal», explicó tras terminar cuarto en Italia. «Si encontramos agarre, por ejemplo, la moto se comporta mucho mejor que si no tenemos. Cuando traccionamos tenemos una buena salida de curva, o cuando tenemos un buen grip también tenemos una buena entrada. Hay que trabajar en que eso se transforme en cada vuelta y en cada curva. No estamos tan lejos». Evidentemente, ni Lorenzo, ni Rossi, ni Iannone, inquilinos del podio en Mugello, descartan que Honda pueda dar en breve la vuelta a la tortilla. Sus pilotos también esperan esto. Todavía hay 300 puntos en juego en doce grandes premios y todas las miradas se posan sobre la todopoderosa HRC para ver si puede superar este reto técnico.