Un asturiano en el templo de Le Mans

Álex Díez, en la parrilla de salida de Le Mans. /  M. P.
Álex Díez, en la parrilla de salida de Le Mans. / M. P.

Álex Díez debutó en uno de los santuarios internacionales del motor como piloto del Campeonato del Mundo Júnior de Moto3

SANTY MENOR AVILÉS.

La carrera del joven piloto asturiano Álex Díez no frena. Progresa prácticamente semana a semana. Debutante esta temporada con 17 años en el Campeonato del Mundo Júnior, la antesala de la categoría de Moto3, disfrutó este fin de semana de una experiencia inolvidable al estrenarse en el histórico circuito de Le Mans, uno de los templos mundiales del motor.

El avilesino, que se subió por primera vez a una moto hace siete años, se encuentra decidido a alcanzar la élite del motociclismo, pero, eso sí, sin dejar de lado los estudios. «Hasta ahora he ido año a año y estoy en segundo de Bachillerato. Me gustaría ir a la Universidad y estudiar algo relacionado con economía, aunque todavía no he tomado una decisión definitiva», afirma. En ella influirán varios factores dependiendo de cómo le vaya la temporada. «Hay opciones de ir a vivir fuera de Asturias porque aquí no tenemos circuitos para entrenar, pero todo depende de los resultados de este año y también de los estudios», admite.

Álex forma parte de la estructura del Leopard Junior Team, junto a otros dos pilotos: su compañero de la pasada temporada en el Team Impala, Xavier Artigas, y el piloto italiano Davide Pizzoli. El Leopard está bajo la tutela de Christian Lundberg, quien también se encarga de la dirección del equipo del Campeonato del Mundo de Moto3.

Forma parte de la estructura del Leopard Junior Team, junto a Artigas y Pizzoli

Junto a él, Ricard Jové hace las funciones de 'team manager', de tal manera que, si se produce alguna baja en el equipo oficial de Moto3, cualquiera de los tres podría ser el sustituto y debutar por tanto en la preciada categoría. Sin embargo, con los pies en el suelo, Álex prefiere ir poco a poco. «Me gusta ir paso a paso y Moto3 todavía lo veo lejos», dice con humildad.

Lo que nadie le quitará ya es el debut en Le Mans. Una prueba que coincidió con la cita del Campeonato del Mundo de MotoGP, por lo que el joven piloto asturiano pudo convivir con las estrellas del motociclismo. «Ha sido muy especial para mí», explica. «En cuanto al trazado, me ha gustado mucho y se ha convertido en uno de mis favoritos», añade.

En lo deportivo, Álex realizó una buena salida y pasó por meta al término de la primera vuelta en la vigésimo sexta posición. Poco a fue remontando posiciones hasta que un error en la cuarta vuelta le hizo perder el contacto con el grupo en el que rodaba. Eso le hizo quedarse solo y que le costara encontrar de nuevo el ritmo, pero no demasiado. A medida que pasaban las vueltas fue adelantando rivales hasta llegar a las últimas cinco vueltas en la vigésimo cuarta posición, la misma en la que cruzaría finalmente la línea de meta.

«Empezamos bastante bien la primera vuelta, pero he tenido un par de sustos y me he quedado descolgado. Al final acabé rodando más rápido que los pilotos que tenía delante, pero me han faltado unas cuantas vueltas», señala. Aun así, Álex se sintió «cómodo con la moto» y ya piensa en la próxima cita, que tendrá lugar el 9 de junio en Barcelona.