Primer examen a la candidatura de Vettel

El alemán de Ferrari es el más firme aspirante al triunfo en Melbourne, en la carrera que inaugura el Campeonato del Mundo de Fórmula 1

D. SÁNCHEZ DE CASTRO MADRID.

Se acabó la espera. La Fórmula 1 arranca una temporada más este fin de semana en el Albert Park de Melbourne. Todas las miradas del automovilismo se giran hacia las antípodas europeas, donde los (teóricamente) 20 mejores pilotos del mundo se retarán en el siempre interesante trazado australiano para la disputa de la primera de las 21 carreras que componen el calendario de este año.

Como cada curso, Australia marca mucho de lo que puede pasar en el resto del año. Quien vaya bien aquí va a ser un firme candidato a seguir bien en las primeras carreras de la temporada, pero quien vaya mal o muy mal, tendrá que rectificar el paso si quiere volver a lo más alto. Una de las grandes incógnitas que se va a resolver este domingo, siempre que no haya un accidente de por medio, es si Ferrari está tan fuerte como en la pretemporada parecía. Pocos son los que no ponen a Sebastian Vettel como el más firme candidato a victoria en Melbourne, una ciudad en la que ya ha triunfado en tres ocasiones.

Vettel, al volante de su 'Lina', que es como ha bautizado el Ferrari SF90, tendrá sobre sus hombros toda la responsabilidad de liderar el proyecto de Maranello, que tantos esfuerzos está llevando. Después de un 2018 algo decepcionante, más en el resultado final que en la media de posición, tienen claro que todo lo que no sea, al menos, disputarles todas las carreras a Lewis Hamilton y a Mercedes será una decepción.

En buena medida, este Gran Premio de Australia será un examen general a todos. Empezando por la propia Fórmula 1, que estrenará un retoque bastante serio de la normativa aerodinámica con el objetivo de mejorar los adelantamientos.

Carlos Sainz tomará el control del MCL34, un monoplaza que parece haber nacido con mucho mejor pie que su predecesor. El madrileño afronta ilusionado el reto de liderar la escuadra de Woking, pero tiene claro que el reto es mayúsculo.