TENIS

Pablo Carreño vuelve a sonreír

Pablo Carreño celebra eufórico su estreno victorioso en Roland Garros. /  EFE
Pablo Carreño celebra eufórico su estreno victorioso en Roland Garros. / EFE

El tenista asturiano arranca en Roland Garros con una solvente victoria ante el portugués Sousa y rompe una racha negativa de cuatro meses sin ganar

J. A. GARCÍA GIJÓN.

Pablo Carreño tiene un idilio con los grand slams. No hay duda. El tenista asturiano, que acumula varios meses complicados (no ganaba un partido desde el Open de Australia, hace cuatro meses), después de unos resultados muy alejados de las expectativas, se reencontró con la victoria ayer, en horario matinal, y lo hizo en París, donde ya alcanzó hace dos ediciones los cuartos de final, su tope en Francia. El gijonés doblegó en su estreno al portugués Joao Sousa y lo hizo con la solvencia de un 'top ten' (6-3, 6-1 y 6-2), categoría que aspira a recuperar en a corto plazo después de haber retrocedido en el ránking, víctima de su irregularidad.

La impresión antes de arrancar la cita gala es que Pablo Carreño llegaba con falta de confianza por los resultados cosechados en las últimas semanas en los torneos de tierra batida. Es cierto que ha habido una mejora física después de los problemas de lesiones que truncaron la etapa en pista dura (se lesionó en el hombro en el Master 1000 de Indian Wells), pero los triunfos no llegaban y eso inquietaba a un tenista, acostumbrado no obstante a dar lo mejor de sí cuando desembarca en las grandes citas. Los números están ahí.

En el partido de ayer, Carreño fue un jugador solvente, sin ofrecer concesiones a un rival que conoce bien (han entrenado juntos en Barcelona) y que le había ganado en uno de los dos duelos precedentes. Los datos no contradicen este argumento. El tenista forjado en el Grupo Covadonga no perdió su servicio durante la hora y 43 minutos que duró el encuentro.

«He vuelto a sentirme cómodo en la pista, jugando sin miedo y con confianza»

Resolvió con acierto las dos situaciones de amenaza de 'break' ante un adversario, al que le penalizó su segundo servicio. El portugués solo consiguió amarrar uno de cada tres puntos que disputó con el segundo saque. Mucho mérito tiene Carreño, ambicioso y regular, como hacía tiempo que no se mostraba sobre la arcilla.

Apenas cometió fallos. Solo contabilizó 17 errores no forzados, una cifra importante en un partido al mejor de cinco sets. Solvente desde el fondo, el gijonés atacó también en la red donde mostró una eficacia del 100% (siete puntos ganados en la media pista de los siete disputados).

«He vuelto a sentirme cómodo en la pista, jugando sin miedo y con confianza», explica el jugador asturiano en conversación con EL COMERCIO horas después de terminar el duelo de primera ronda. «He jugado muy bien», resumió un eufórico Carreño.

El siguiente paso que tendrá que dar le obligará a medirse ante una de las grandes promesas del tenis mundial, el australiano de origen español Alex de Minaur, que a día de hoy está por delante de Carreño en el ránking ATP (21). Será un partido complicado pero el tenista asturiano ha demostrado que poco a poco está camino de recuperar su mejor versión.

«Es un rival duro», advierte el tenista gijonés, consciente de la complejidad del siguiente enfrentamiento que le depara el cuadro masculino individual. «Está jugando bien y es muy peleón. Espero un partido difícil pero lo afronto con muchas ganas después de lo bien que jugué ante Sousa», subraya Carreño que esta tarde debutará en dobles haciendo pareja con Gerard Granollers.

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