Casi 27.000 parados asturianos carecen de cualificación profesional

La crisis dejó en el paro a numerosos trabajadores, parte de los cuales carecen ahora de titulación oficial. /
La crisis dejó en el paro a numerosos trabajadores, parte de los cuales carecen ahora de titulación oficial.

El 28,4% de los desempleados no tiene siquiera el título de Educación Secundaria Obligatoria

GIJÓN.

26.242 personas inscritas al Servicio Público de Empleo (Sepe) en Asturias carecen del título de Educación Secundaria Obligatoria (ESO), la cualificación que el sistema educativo español considera básica y obligatoria. La cifra supone un 28,4% del total de los 92.387 parados que, el pasado mes de julio, estaban registrados en el antiguo Inem. Este porcentaje de desempleados sin estudios básicos en Asturias se eleva incluso al 30% si nos referimos exclusivamente a jóvenes menores de 25 años que, en la mayoría de los casos, abandonaron las aulas antes de conseguir el título de ESO alentados por el acceso fácil al mundo laboral que se vivió en la región durante el boom de la construcción, y la independencia económica que les ofrecía a muy temprana edad.

De estos 26.242 asturianos en paro sin cualificación básica, 287 no tienen ningún tipo de estudio y 7.384 únicamente se graduaron en educación primaria. Otros 191 realizaron algún programa de formación para el empleo o de empleo-formación de más de 300 horas, sin precisar del título de ESO. Y, los 18.093 restantes, comenzaron sus estudios de secundaria pero, por una u otra razón, no los completaron, y por ello carecen de la titulación que acredite este tipo de formación básica. Representan todos ellos un tercio de los parados del Principado y duplican a aquellos asturianos con estudios universitarios que se encuentran en su misma situación de desempleo.

Los datos preocupan, y mucho, tanto a la patronal como a los principales sindicatos que, junto al Gobierno del Principado, están trabajando en la puesta en marcha de estrategias para redirigir esta situación y que los desempleados sin cualificación puedan adquirir certificaciones básicas que les permitan acceder al mercado laboral con mayores garantías.

«No se trata de regalar títulos»

La responsable de formación y recursos humanos en la Federación Asturiana de Empresarios (Fade), Giomar Álvarez Reyes, entiende que la situación es «preocupante» ya que, aunque hay empleo que no precisa de alta cualificación, «todos los trabajos requieren de un mínimo de preparación». Unos conocimientos básicos que actualmente se exigen para acceder al mercado laboral y que en muchos casos el desempleado sí que tiene, pero no dispone de ningún título oficial que lo acredite. «Nos estamos encontrando con gente que llevaba 20 años trabajando de soldador, que se quedó en el paro, y que ahora no tiene ningún título que acredite sus conocimientos para buscar empleo», apunta Giomar Álvarez a modo de ejemplo. Para poner en valor la experiencia que tienen muchos de estos parados de larga duración, desde Fade se apuesta por facilitar el reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas por estas personas bien a través de su experiencia laboral o de vías de formación no reglada. «No se trata de regalar títulos, pero sí de facilitar y agilizar el proceso para acreditar esos conocimientos y estas competencias a través de un tribunal», propone.

Este tipo de reconocimiento profesional, que Fade insta a aplicar en todos los sectores, corre especial prisa entre el gremio de trabajadores de atención sociosanitaria a personas en el domicilio. No en vano en cumplimiento de la nueva normativa europea se exigirá tener un certificado de profesionalidad del nivel 2, que requiere la titulación mínima de la ESO, para trabajar como auxiliar en ayuda a domicilio. «Si una persona lleva años trabajando como auxiliar, lo lógico es que se le agilice esta acreditación de competencias porque, de lo contrario, se quedará sin empleo o deberá renunciar a la categoría de auxiliar», explica.

Aunque el porcentaje de parados sin estudios es alto en todas las franjas de edad, tanto Fade como UGT y CCOO muestran su mayor preocupación en los jóvenes de menos 25 años que carecen de cualificación básica y que hace años que se han 'desenganchado' de la formación reglada (léase ESO o Formación Profesional). Tanto patronal como sindicatos entienden que debe hacerse un esfuerzo especial para reconducir esta situación y «evitar que exista -en palabras de Adrián Redondo, secretario de Empleo, Formación y Juventud de CCOO de Asturias- una generación perdida».

Al calor de la iniciativa europea Garantía Juvenil -con un presupuesto de 21.000 millones de euros al año para la lucha contra el desempleo juvenil en la eurozona-, desde Asturias se trabaja en la creación de escuelas taller que ofrezcan, de forma paralela, horas de trabajo remuneradas y horas de formación para adquirir la cualificación básica. Este título homologado les facilitaría el acceso al mercado laboral y también la posibilidad de retomar los estudios. «Las escuelas taller están pensadas para jóvenes muy desvinculados de la formación reglada que, salvo con este 'gancho' del trabajo remunerado en una escuela taller, difícilmente accederían a volver a estudiar», opina Redondo, quien confía en que este tipo de medidas puedan aplicarse a medio plazo en otros segmentos de edad en la misma situación laboral.

Formación dual

El secretario general de UGT, Justo Rodríguez Braga, comenta que las empresas están exigiendo formación profesional mínima para puestos de trabajo que, antes, no requerirían de esta titulación. De ahí la importancia de estar bien preparados y la necesidad de que todos los agentes sociales unan fuerzas para fomentar la formación, no solo entre los desempleados, sino también entre la población activa. «Cada vez hay mayores dificultades para encontrar empleo entre quienes tienen formación, máxime si no se tienen», reflexiona el líder asturiano de UGT. Rodríguez Braga apuesta por la formación profesional dual (con una parte reglada y otra con prácticas remuneradas en empresas) y por los planes locales de empleo dirigidos a desempleados de larga duración con dificultades graves para la reincorporación al mundo laboral. «No son medidas nuevas, pero ahora se incluyen en la estrategia europea que aporta fondos para su puesta en marcha y desde Asturias, a través del acuerdo de concertación, queremos ponerlas en marcha cuanto antes», concluye.