Shinkansen, el AVE japonés 

El Shinkansen a su paso por el monte Fuji. /
El Shinkansen a su paso por el monte Fuji.

En la misma semana en la que Renfe y Adif llevan la alta velocidad hasta León, Japan Railways anuncia que, en marzo del año que viene, será posible cruzar todo el archipiélago nipón en su famoso 'tren bala'

ENCARNI HINOJOSAMadrid

Cuando todavía no habían transcurrido dos decenios tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial, Japón inauguró la línea férrea de alta velocidad Shinkansen o, como se conoce popularmente, el 'tren bala japonés'. El 1 de octubre de 1964 fue la fecha elegida para presentar al mundo la mayor innovación tecnológica del momento en el ferrocarril, tan solo diez días antes de la inauguración de los Juegos Olímpicos de Tokio, los primeros asiáticos.

Una historia que tiene su paralelismo en España. En 1992, dos grandes eventos cambiaron para siempre al país: la Exposición Universal de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona. La Expo'92 fue la primera en inaugurarse, el 20 de abril, y, al día siguiente, ya tuvo lugar uno de sus actos más importantes: el primer viaje comercial de la alta velocidad española (AVE). La primera línea unía Madrid con Sevilla en menos de tres horas y con una puntualidad japonesa.

Los 23 años de servicio y evolución del AVE no se quedan cortos ante el medio centenario del Shinkansen, efeméride que celebró el año pasado. En la mitad de tiempo, la línea de alta velocidad española no tiene nada que envidiar a la nipona, ambas muy a la par.

De la primera línea del 'tren bala', que realizaba el trayecto de Tokio a Osaka en menos de tres horas -otro paralelismo con el AVE-, hasta la actualidad, la red ferroviaria de alta velocidad se ha desarrollado hasta cubrir gran parte del archipiélago asiático. JR (Japan Railways), el grupo de empresas privadas que gestionan el ferrocarril en Japón, anunció la semana pasada que uno de los tramos más esperados del Shinkansen pronto estaría disponible. En marzo de 2016, el 'tren bala' llegará por fin a Hokkaido, la isla más septentrional del país. De esta manera, será posible cruzar verticalmente Japón en alta velocidad y realizar un viaje de 1.500 kilómetros, desde la capital de Hokkaido (Sapporo) hasta una de las ciudades más meridionales de las islas (Kahoshima), en unas diez horas.

Empatados en velocidad

El 'tren bala español' todavía no recorre todo el país, ya que tiene pendiente abarcar la zona norte y noroeste del territorio. Esta semana, el presidente del Gobierno Mariano Rajoy inauguró un nuevo 'destino AVE', León, una de las paradas en el lento y costoso camino hacia Galicia. En el resto, poco puede envidiarle al Shinkansen. Ambos tienen una velocidad media similar (300 km/h), puntualidad estricta y frecuencia de trenes muy alta en las líneas con mayor número de viajeros (Tokio-Osaka, en Japón, y Madrid-Barcelona, en España). Con respecto a los precios, el AVE es más económico que su primo lejano nipón. En un trayecto de unos 500 kilómetros, la clase turista del Shinkansen ronda los 13.000 yenes (casi 100 euros) mientras que, en las mismas condiciones, un viaje en AVE puede costar unos 80 euros.

En esta carrera de trenes bala hay un tercero en discordia que, en pocos años, se ha colocado en el podio. China fue el primero en poner en funcionamiento, en 2004, un tren comercial cuyo movimiento se realiza mediante la levitación magnética. Esta innovación tecnológica dio como resultado el Shanghai Maglev, el tren más rápido del mundo con una velocidad media de 430 km/h.

Su vecino asiático no quiere dejarse ganar y Japan Railways ya está trabajando en su propio tren de levitación magnética que supera los 500 km/h. La empresa ferroviaria pretende inaugurar en 2027 una línea comercial que unirá Tokio y Nagoya en 40 minutos (una distancia equivalente a la que existe entre Madrid y Valencia) gracias a esta tecnología. Sin embargo, el 'tren bala español' tendrá que seguir desplazándose sobre sus ruedas muchos años más, ya que este novedoso y caro sistema de movimiento es la última parada de un largo camino para llegar a todas las grandes estaciones de España.