La agroalimentación y el metal impulsan las exportaciones en Asturias

Dos operarios supervisan la carga de torres de Windar en el puerto de Avilés para un proyecto internacional de Iberdrola. / MARIETA
Dos operarios supervisan la carga de torres de Windar en el puerto de Avilés para un proyecto internacional de Iberdrola. / MARIETA

Las pymes favorecen también el crecimiento de las ventas en el exterior con las líneas de negocio que abrieron durante los años de crisis

LAURA CASTROGIJÓN.

No hay una única causa que explique las cifras de récord que están arrojando las exportaciones en Asturias desde 2017. Sí hay, no obstante, algunos sectores punteros que impulsan el crecimiento de las ventas al exterior. Las empresas del metal asturianas, con Arcelor y Asturiana de Zinc a la cabeza, son responsables de aproximadamente un 70% de las exportaciones y durante este primer semestre lograron un incremento de sus ventas fuera del 68,6% en el caso de los metales no ferrosos y un 144,7% en el caso del hierro y el acero, respecto al mismo periodo de 2018.

No obstante, este no es el único sector que ejerce como fuerza tractora de las ventas en el exterior. El sector de la agroalimentación aumenta su presencia en las relaciones comerciales internacionales. Sus negocios consiguieron en los seis primeros meses del año unas ventas de 127,7 millones de euros y crecieron un 34,4%. El papel de empresas como Corporación Alimentaria Peñasanta (CAPSA), Reny Picot y también El Gaitero y Trabanco, entre otras, está siendo fundamental para explicar este impulso. Así lo considera Teresa Vigón, directora de Asturex, la Sociedad de Promoción Exterior del Principado de Asturias -dependiente de la Consejería de Industria, Empleo y Promoción Económica-, quien destaca el «esfuerzo» que ha realizado la industria agroalimentaria en los últimos años. De hecho, remarca, «muchas de estas empresas estaban más orientadas hacia el mercado interior y en los últimos años están haciendo un gran trabajo para reforzar su presencia internacional».

Más allá de las grandes industrias, las pequeñas y medianas empresas asturianas también son responsables de los buenos resultados que han registrado las exportaciones en los últimos tiempos. «Durante los años de crisis vieron la necesidad de estar en otros mercados, de diversificar el riesgo y no estar únicamente sometidos a los vaivenes y ciclos económicos de una zona», explica Vigón. «Los años de crisis nos han enseñado que esta manera de proceder es esencial. Necesitamos tener línea de negocio con otros mercados como elemento de seguridad», incide la directora de Asturex.

Los datos de este año invitan a pensar que 2019 será otro ejercicio de récord para el balance comercial de la región. Así lo prevé Vigón, quien subraya que hay un cambio en el tipo de exportaciones. «Las ventas de materias primas bajan. Eso supone que estamos sofisticándonos, estamos exportando productos terminados o semifacturados», concreta. Y también ha aumentado el número de empresas exportadoras habituales, es decir, aquellas que venden en el exterior durante, al menos, cuatro años seguidos. «Esto supone que la internacionalización se está convirtiendo en una línea de negocio habitual», concluye.

Y aunque los resultados son cada vez más positivos, no se adaptan al 100% a la realidad. En los registros de exportaciones no constan, apunta Vigón, los servicios. «Solo contabilizan los bienes que pasan las fronteras y no el trabajo que desempeñan, por ejemplo, las empresas de ingeniería», precisa. Es el caso de compañías como TSK, Duro Felguera e Isotrón, que desarrollan una parte importante de su negocio en el exterior aunque no se recoja en las estadísticas comerciales. «Las cifras reales son, por tanto, superiores», sentencia la directora de Asturex, quien explica que aún no se ha encontrado la forma de incluir este tipo de servicios en los registros.

«Ni positivo ni negativo»

Las importaciones en Asturias, en cambio, se han reducido más de un 2% en este primer semestre en comparación con el mismo periodo de 2018, en parte por una caída de la importación de carbón para las térmicas. El dato en sí mismo de las compras al exterior «no es ni positivo ni negativo», según Vigón, quien apunta además a que la bajada no es preocupante. «Para vender bien también hay que comprar bien. Por el momento, lideramos el ranking de crecimiento y esperamos que siga siendo así. El saldo de cobertura es positivo de exportaciones sobre importaciones y eso es lo que importa», zanja.