Arcelor aplicará nuevas paradas en Gijón que afectarán a unos 600 trabajadores

Las instalaciones que ArcelorMittal tiene en Gijón, donde se llevarán a cabo las nuevas paradas. / PALOMA UCHA
Las instalaciones que ArcelorMittal tiene en Gijón, donde se llevarán a cabo las nuevas paradas. / PALOMA UCHA

La acería y el tren de alambrón recortarán su producción ante la falta de pedidos y el exceso de existencias

LAURA CASTRO / JOSÉ L. GONZÁLEZGIJÓN.

Los recortes anunciados por Arcelor han llegado ya a la acería de Gijón y al tren de alambrón. La multinacional aplicará paradas en ambas instalaciones ante la falta de pedidos y el exceso de existencias almacenadas. La medida, trasladada ayer por la empresa a los representantes de los trabajadores, afectará a unos 600 empleados de la factoría gijonesa y se debe al ajuste de 700.000 toneladas anunciado por Arcelor para las plantas asturianas el pasado mes de mayo. Los recortes comenzaron en los hornos altos, pero se han ido trasladando a las diferentes fases del proceso productivo. De estas instalaciones sale menos arrabio para las acerías, primero afectó a la de Avilés y ahora le ha tocado también a la de Gijón, y a su vez se reduce la producción de desbastes para el TBC y así sucesivamente hasta llegar al último extremo de la cadena.

Las paradas de la acería comenzarán el próximo domingo y se repetirán los días 27, 29 y 31 de este mismo mes en el turno de mañana y el 30 se aplicará a los que estén de noche y a los de jornada normal. En el tren de alambrón la medida se llevará a cabo entre el 27 y el 29 de este mes, es decir, 48 horas de detención. Arcelor tratará, como es habitual cada vez que lleva a cabo paradas en alguna instalación, de que los empleados afectados utilicen estos días para pasar reconocimientos médicos y coger vacaciones o días compensatorios y en último término aplicará el expediente de regulación temporal, una medida que, según los cálculos sindicales, implicará a unos 300 trabajadores.

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Los elevados costes del mineral y los bajos precios del alambrón, situación que se está dando en toda Europa, han influido también en la decisión de adoptar este nuevo ajuste. La medida no ha pillado por sorpresa a los representantes de los trabajadores. Es más, prevén incluso nuevas detenciones en otras instalaciones, aunque dependerá de la evolución de los pedidos. «Las habrá aguas abajo y aguas arriba. Acabará trayendo repercusión. Es una situación preocupante para el empleo y la actividad industrial», señalan las fuentes sindicales consultadas por este diario.

Afectará a las auxiliares

La medida repercutirá también en las auxiliares, que ya trasladaban a principios de julio a este diario su preocupación por la situación de la empresa metalúrgica. Arcelor trabaja, de hecho, en un plan de reorganización para adecuar el número de trabajadores de las subcontratas a este escenario.

La multinacional está sufriendo el impacto de la guerra arancelaria entre Estados Unidos y China, pero también afronta otras amenazas como la desaceleración de la eurozona, la escalada de precios del CO2 y los costes energéticos. Todo esto llevó a Arcelor a anunciar un recorte en Europa de 3,2 millones de toneladas, que recientemente incrementó en un millón más. El ajuste para las plantas asturianas es de 700.000 toneladas, pero tendrán otro adicional de 100.000 toneladas por cada mes que se prorrogue la parada del horno alto 'B' prevista para noviembre.

La empresa urge a Europa a aplicar un arancel ambiental para paliar su crisis, pero por el momento, Bruselas solo se ha planteado endurecer las medidas de importación al reducir el incremento del cupo de productos siderúrgicos libres de aranceles de un 5% a un 3%, una iniciativa positiva, según la patronal europea del acero (Eurofer), pero insuficiente.