Arcelor logra encender el horno alto 'B' y avanza en el proceso de estabilización
El proceso de sangrado a través de una oxilanza se desarrolla con normalidad y la siderúrgica consigue activar seis toberas
Arcelor logró ayer encender el horno alto 'B', en el que trabaja desde hace dos semanas con el objetivo de tratar de recuperar su actividad – ... paralizada tras un mes de continuas incidencias–. Los equipos de trabajo encargados de repararlo han logrado introducir viento en seis de las toberas de las instalaciones y, al cierre de esta edición, no se había producido ninguna anomalía, de modo que la siderúrgica avanza en el proceso de estabilización con un arranque progresivo. No obstante, las tareas aún se centran en el vaciado y, según fuentes conocedoras de la situación, el proceso de sangrado –que consiste en fundir el material solidificado del interior– continúa desarrollándose de forma lenta, pero con mejor ritmo que los días anteriores. Se trata de un proceso complejo que implica introducir gas propano y oxígeno mediante una oxilanza que atraviesa las gruesas paredes del horno –unos tres metros y medio– y alcanzar la temperatura deseada para extraer el arrabio de forma más efectiva.
Los problemas con este horno comenzaron a finales de septiembre, cuando se reanudó la actividad tras un parada de una semana de duración para someterse a trabajos de mantenimiento, con el objetivo de dejarlo preparado para operar en solitario cuando finalice la vida útil del 'A', en 2026. La idea es que para entonces ya esté operativa la nueva acería eléctrica de Gijón. Cuando los trabajadores trataban de aumentar la actividad se producían fallos que terminaban en la quema de toberas, con los consiguientes trastornos para volver a adecuar la instalación y repetir la operación. De modo que se decidió parar el horno hace algo más de dos semanas.
El primer intento para estabilizar las instalaciones fue el martes y resultó infructuoso, de modo que se repitió este miércoles. Aunque en esta ocasión también se produjeron inconvenientes técnicos durante la noche, los técnicos consiguieron solventarlos. En caso de que el proceso de sangrado continúe desarrollándose sin incidencias, las instalaciones podrían estabilizarse completamente en los próximos días y comenzar a recuperar así su actividad. El horno alto 'B' es clave para mantener la competitividad de las factorías de Veriña y de Avilés, puesto que el otro horno alto, el 'A', no tiene la capacidad suficiente para abastecer a ambas. A esta circunstancia se suma que el 'A' se encuentra al final de su vida útil, con lo que la importancia de que el 'B' funcione de manera correcta es vital.
La parada del horno alto 'B' ha provocado que varios talleres de laminación de las plantas asturianas hayan tenido que detener su actividad de manera intermitente por falta de material, al estar solo operativo el 'A'. Están especialmente afectadas las instalaciones de Avilés, dedicadas a la producción de productos planos. De hecho, se ha llegado a aplicar en el tren de bandas en caliente (TBC) el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) que está en vigor y que es el último recurso que utiliza la empresa en estos casos.
En algunos talleres empieza a faltar material para laminar, como ocurre en el tren de carril de Gijón. Otros permanecen inactivos por motivos distintos a la avería del horno alto, como en el caso del alambrón, que sufre paradas frecuentes debido al efecto en el mercado comunitario de este pro
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