La avería del horno alto 'B' de Arcelor mantiene en vilo a la plantilla y las empresas auxiliares de Asturias
La instalación estará parada hasta el lunes tras la explosión de una tobera y antes la siderúrgica decidirá la próxima maniobra
La máxima prioridad de Arcelor en estos momentos es poder arrancar el horno alto 'B' y que este permanezca estable para volver a operar ... con normalidad. Desde que parara hace dos meses para someterse a trabajos de mantenimiento durante una semana, la instalación no ha vuelta a funcionar correctamente, con el consiguiente impacto en el conjunto de las plantas asturianas. Esta situación ha suscitado una profunda preocupación entre la plantilla de la siderúrgica y también entre las empresas auxiliares que le prestan servicio, ya que la producción de arrabio del otro horno alto, el 'A', es insuficiente para abastecer a todos los talleres.
Esta falta de materia prima lleva a la aplicación de paradas programadas en diferentes instalaciones. Por el momento, por cortos periodos de tiempo, pero podrían alargarse si no se consigue arrancar el horno 'B'. Cuando ocurren interrupciones de la actividad por distintos motivos, Arcelor indica a los trabajadores que disfruten de días de descanso o vacaciones o para formación. Como último recurso, aplica el expediente de regulación temporal de empleo (ERTE), que tiene vigente hasta el 31 de diciembre. Antes, el día 4, ha convocado a los sindicatos para iniciar la negociación de uno que lo sustituya.
La avería del horno 'B' también tiene impacto en las contratas que trabajan en las instalaciones de Arcelor. Las más grandes también cuentan con regulaciones de empleo activas para echar mano de ellas en casos como este, pero otras tendrán que negociar de forma acelerada un expediente de estas características si se prolonga la parada de la instalación de cabecera. Es una vuelta de tuerca más para las auxiliares, que denuncian que «se imponga trabajar de lunes a jueves sin descanso, que se obligue a cubrir sábados y domingos» y un día a la semana –varía en función de cada taller– se queden en casa «por ahorro de costes» de la multinacional.
Una coyuntura que se recruducerá si la reparación del horno 'B' se prolonga. Tras la explosión de una tobera que causó daños en la instalación días atrás y ha obligado a efectuar nuevos arreglos, Arcelor decidió este miércoles pararla hasta el lunes. Antes de esa fecha, la compañía espera tomar una decisión sobre el próximo paso a dar. Para ello, los técnicos especialistas que trabajan sobre el terreno evaluarán si es conveniente llevar a cabo, por tercera vez, la operación con una oxilanza, una herramienta que permite introducir oxígeno y gas propano para calentar el interior y extraer así el arrabio solidificado, según explicaron fuentes de la siderúrgica.
En las anteriores ocasiones, no ha surtido efecto y el horno alto no termina de vaciarse por completo debido a las distintas averías que surgen, que obligan a detenerlo continuamente. En caso de optar nuevamente por esta vía, se intentaría por la piquera del centro. La alternativa sería mucho más compleja: esperar a que enfríe, hacer una oquedad y extraer el arrabio. Pero este procedimiento implicaría un tiempo de, como mínimo, tres meses.
Visita del grupo
De modo que el flujo de producción de las plantas asturianas ha tenido que adaptarse a esta grave adversidad. Si la parada se extiende demasiado, la empresa probablemente tendría que recurrir a traer desbastes de otras factorías para laminar en Gijón y Avilés. Precisamente, hoy está programada una visita a las fábricas asturianas de una representación del grupo en Europa, relacionada con el problema del horno alto 'B', según pudo saber este periódico. Asegurar su continuidad es esencial para las instalaciones de la región, sobre todo dada el cercano final de la vida útil del horno 'A'.
Antes, en este 2025, se clausurará el sínter 'B' por cuestiones medioambientales, mientras que el otro, el 'A', permanece parado por tareas de mantenimiento, con el objetivo de que esté en óptimas condiciones para operar en solitario. Estas circunstancias reducen la capacidad de producción de Arcelor, si bien es cierto que el mercado del acero está muy debilitado por las importaciones de países asiáticos. En el aspecto más positivo, avanza la obra de la acería eléctrica de Gijón, que entrará en servicio en el primer trimestre de 2026.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión