Bank of America se convierte en el tercer accionista de Liberbank

Manuel Menéndez, en abril, durante la junta de accionistas. / E. C.
Manuel Menéndez, en abril, durante la junta de accionistas. / E. C.

La entidad, que asesoró a Abanca en su preparación de la opa sobre el banco de origen asturiano, irrumpe en el capital en pleno proceso de fusión con Unicaja

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

El accionariado de Liberbank anda convulso en los últimos tiempos. A la entidad de origen asturiano le llueven pretendientes y a la fusión que negocia con Unicaja y la opa frustrada de Abanca se le unió ayer un cambio importante en su capital. Bank of America afloró una participación del 7,78% en el banco. Se sitúa así como su tercer máximo accionista, tras las fundaciones bancarias fundadoras, con un 24,3%, cuyos títulos están vinculados a un pacto de sindicación -Cajastur tiene un 16,14, Caja Extremadura un 4,8% y Caja Cantabria un 3,36%- y el fondo con sede en Londres y Malta Oceanwood, con casi un 17%.

Bank of America se sitúa ahora como el tercer accionista de la entidad, con un 3,79% del capital a través de acciones y otro 3,99% a través de instrumentos financieros. El banco americano traspasó el umbral que le ha obligado a notificar su participación el pasado 1 de marzo, pero este cambio se hizo público ayer. Tras él, en el accionariado de Liberbank se sitúa el mexicano Ernesto Tinajero, con un 7,4%; Corporación Masaveu, con un 5,5%, y Norges Bank, con un 3,2%.

Este cambio coincide con la negociación de la fusión con Unicaja, un proceso que está muy avanzado y que debería fructificar en los próximos días o semanas. En este contexto, resulta paradójico que Bank of America entre ahora en el capital de Liberbank ya que es la entidad que contrató Abanca el pasado otoño para preparar la opa que intentó lanzar sobre el banco que dirige Manuel Menéndez y que finalmente no llegó a presentar.

El consejo de administración de la entidad de origen asturiano publicó entonces un hecho relevante en el que manifestaba su intención de seguir centrado en la negociación con Unicaja y calificó de poco riguroso el anuncio realizado por el banco que dirige el asturvenezolano Juan Carlos Escotet que, además, exigía poder realizar una revisión de las cuentas con carácter previo a la toma de cualquier decisión definitiva.

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) reprendió a Abanca por condicionar la opa a que Liberbank abriera sus cuentas y le dio diez días para aclarar su oferta. No hizo falta tanto tiempo, al día siguiente la entidad gallega renunció a su intención de promover la posible operación corporativa, aunque justificó su petición de realizar una revisión de los libros con carácter previo a la toma de cualquier decisión definitiva. Aseguró que resultaba «totalmente legítima» y constituía «una práctica habitual en operaciones corporativas».

Ahora, con nuevo accionariado, Liberbank encara su proceso de fusión con Unicaja, que en principio está en su fase final, pero que aún no se ha completado por ciertas discrepancias en cuanto a la ecuación de canje; la necesidad, o no, de una ampliación de capital y el reparto de poder en la cúpula directiva de la entidad resultante.

Por otro lado, el Banco de España notificó ayer formalmente la decisión de la Junta Única de Resolución (JUR) sobre el requisito mínimo de fondos propios y pasivos admisibles (MREL) del 10,56% que deberá alcanzar Liberbank a partir del 1 de enero de 2023.

Según informó la entidad a la CNMV, este requisito mínimo ha quedado establecido en un volumen de fondos propios y pasivos admisibles a nivel consolidado correspondiente al 10,56%. Este requisito de MREL a nivel consolidado ascendería al 21,82% en términos de activos ponderados por riesgo calculados a 31 de diciembre de 2017.