«El crecimiento de la economía se modera, pero no vamos a una recesión»

José Soler, Beatriz Tejero y Pablo Rodríguez-Arias, durante la mesa redonda. / FOTOS: DANIEL MORA
José Soler, Beatriz Tejero y Pablo Rodríguez-Arias, durante la mesa redonda. / FOTOS: DANIEL MORA

Expertos de Banco Santander prevén que España continuará por encima de la media europea de desarrollo en los próximos años

P. LAMADRID GIJÓN.

Organismos nacionales e internacionales llevan meses alertando de la desaceleración económica que se cierne sobre el conjunto de países.Sin ir más lejos, este mes la Organización Mundial de Comercio (OMC) pronosticó que el crecimiento de la economía será del 2,6% durante este ejercicio, cuatro décimas por debajo del 3% registrado en 2018, en un momento en el que la aplicación de aranceles y la incertidumbre frenaron la expansión comercial respecto del 4,6% alcanzado un año antes.

No obstante, parece que los vaticinios no son tan negativos si se analiza el contexto y los factores que han influido en la economía en los últimos años. Así lo pusieron ayer de manifiesto los expertos que participaron en el Foro de Mercados, organizado por ELCOMERCIO y BancoSantander, en Gijón. Beatriz Tejero, responsable de Análisis de la entidad bancaria, apuntó que, en primer lugar, es necesario diferenciar entre la moderación del crecimiento que se produce por motivos técnicos y aquella que se produce por una caída de la demanda. En 2018, explicó, tuvieron lugar «una serie de hechos que no deberían repetirse» que provocaron alteraciones en la economía. En concreto, aludió a las tormentas de nieve que a principios de año paralizaron el transporte en parte del continente, los altercados provocados por los 'chalecos amarillos' en Francia, que también entorpecieron el paso de mercancías por carretera y provocaron inestabilidad social, y la sequía registrada en Alemania, que dificultó la llegada de suministros a las cadenas de montaje. Estos acontecimientos causaron «una bajada inesperada del nivel de crecimiento», de ahí que se hayan revisado las estimaciones interanuales para 2019 a la baja.

Del 1,9% previsto para 2019 se pasó al 1,3%. Sin embargo, el pronóstico para 2020 solo se distancia en dos décimas respecto al ajuste posterior (un 1,9% frente al 1,7%). «La diferencia no es tanta», indicóTejero. Precisamente, porque la moderación se debe a estos factores externos y no a un descenso de la demanda, «que tenía que haber surgido en 2018, pero no ha desaparecido, sino que se ha retrasado unos trimestres». Con estos indicadores en la mano, la analista señaló que ese repunte de la demanda se va a producir, pero más adelante.

Demanda interna

«Es verdad que hay una moderación, pero no vamos a una recesión», aseguró Tejero, quien justificó esta tesis con varios datos. En primer lugar, «la renta disponible de las familas en las principales economías de la Eurozona está subiendo a un ritmo no visto desde 2009 o 2010». La demanda interna en la eurozona «es la que ha tirado en el último trimestre de 2018 y el primero de 2019», de modo que el fallo está en la externa, «pero se va a recuperar». Según esta tónica, «no hay razón de peso para tener miedo», tranquilizó la experta.

También rechazóTejero que Europa se aproxime a la deflación. Para que se diera una situación técnicamente de deflación o japonización, el 60%de los componentes de la cesta de la compra tendrían que estar en negativo «y eso no ha ocurrido en ningún momento». En su opinión, no se producirá una inflación muy elevada en los próximos años. Entre otras razones por la creciente automatización de la industria, que «conlleva una bajada de sueldos», de modo que es «muy complicado» que el IPC suba de forma significativa.

Un factor añadido es la modificación de la legislación bancaria, que ahora impide dar crédito con la misma facilidad que antes. Las entidades están obligadas a analizar, no solo el balance del cliente, sino el suyo propio. Otro elemento que impedirá que la inflación se dispare es contar con una oferta superior a la demanda de petróleo, tendencia que Tejero pronosticó que continuará porque «antes de 2009 no había 'fracking' y no estaban tan desarrollados los coches eléctricos».

Respecto a la situación de España, las previsiones también son positivas. «Pensamos que va a seguir creciendo por encima de la media europea», apuntó la responsable de Análisis de Banco Santander, que cifró en un 2,5% para 2019 y un 2,6% para 2020 esa expansión de la economía. Argumentó su optimismo en que el país «empezó a hacer los deberes en 2012 y la inercia lleva a un crecimiento sano y muy robusto durante los diez años siguientes», de modo que lo más factible es que así se mantengan las cosas hasta 2021. No ocurre lo mismo en toda Europa. En Alemania, por ejemplo, las medidas para impulsar la economía se aplicaron antes «y el resto lo hizo más tarde y no completamente». De hecho, «Italia está intentándolo y Francia empezó a hacerlo en 2015», pero el conflicto de los 'chalecos amarillos' ha ralentizado el proceso.

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Incertidumbre

Por su parte, PabloRodríguez-Arias, responsable del Área de Mercados de la territorial norte de Banco Santander, animó a los ciudadanos que tengan liquidez en euros o dólares al seleccionar productos a medida que les permitan obtener un rendimiento satisfactorio. También se refirió a la incertidumbre que impera en la economía, a la que contribuyen de manera decisiva fenómenos como el 'Brexit'. «Las empresas lo que tienen que hacer es cuantificar el riesgo;identificarlo y gestionarlo para minimizarlo» con la ayuda de expertos.

Asimismo,Rodríguez-Arias consideró que es un buen momento para las empresas financiarse a tipo de interés fijo. En este sentido, explicó que «los tipos de interés han bajado porque el mercado no espera subidas en el corto plazo», aunque no se descarta que se produzcan a partir de 2020. Con los niveles «atractivos» imperantes, «es de obligado cumplimiento para las empresas con una deuda variable plantearse si podría ser bueno pasar a pagar tipo de interés fijo y de esa forma eliminar riesgo de futuras subidas».