La fusión de Liberbank con Unicaja toma fuerza tras la renuncia de Abanca a lanzar una opa

La fusión de Liberbank con Unicaja toma fuerza tras la renuncia de Abanca a lanzar una opa
Carteles de Liberbank, ayer, en el edificio en el que se encuentra la sede central de la entidad bancaria. / E. C.

El banco gallego justifica su decisión en que no puede realizar la revisión de los libros; las otras dos entidades ultiman sus planes de integración

NOELIA A. ERAUSQUIN

Abanca dio ayer por la mañana por terminado su segundo intento de asalto a Liberbank. En un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) trasladó su renuncia a presentar una opa por la entidad de origen asturiano al no poder revisar sus cuentas, como era su pretensión, y, con ello, impulsó de nuevo los planes de fusión de ésta con Unicaja, una hoja de ruta que ambos bancos no abandonaron en ningún momento, desde que el viernes se conociera el interés del grupo presidido por Juan Carlos Escotet por hacerse con el heredero de Cajastur-CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura, pero que se habían tambaleado ante el anuncio de que Abanca había mantenido «conversaciones con los principales accionistas de Liberbank». Eso sí, daba una semana -hasta el viernes- para que el consejo de administración les diera acceso a sus libros para realizar una revisión confirmatoria -'due diligence'- de cara a presentar su oferta oficial.

El hecho de que Abanca estaba dispuesto a poner sobre la mesa 1.300 millones de euros para hacerse con la mayoría del capital de Liberbank, ofreciendo una prima del 44% con respecto al cierre de la sesión del jueves, y que los contactos con los accionistas se realizaron a espaldas de la cúpula de la entidad cuestionaban la cohesión del consejo. Sin embargo, el lunes, de forma unánime, confirmó que iba a seguir trabajando en los planes de fusión con Unicaja, aunque dejó abierta la puerta a analizar alguna oferta, pero presentada de forma oficial y autorizada por la CNMV. El supervisor, por su parte, también reprendió al banco gallego por condicionar la opa a que Liberbank abriera sus cuentas y le dio diez días para aclarar su oferta.

No hizo falta tanto tiempo, el banco que dirige el asturvenezolano Juan Carlos Escotet se pronunció ayer mismo, dando marcha atrás a su oferta. Justificó que su petición de realizar una revisión de las cuentas con carácter previo a la toma de cualquier decisión definitiva «resulta totalmente legítima y constituye práctica habitual en operaciones corporativas» y que, ante la imposibilidad de realizarla, «Abanca y su accionista de control han decidido renunciar a su interés de promover la posible operación corporativa» y, por tanto, «no formular una opa sobre Liberbank».

El BCE ya cuenta con un esbozo de la unión entre los bancos de origen asturiano y malagueño

El banco gallego también se defendió de las críticas recibidas, desde las lanzadas de forma oficial por la CNMV, que le advirtieron de que sus requerimientos no cumplían el real decreto de opas, a las lanzadas de forma oficiosa por fuentes de Liberbank, que acusaron a Abanca de querer hacerse con las cuentas de un competidor. En este sentido, la entidad presidida por Juan Carlos Escotet señaló que «en todo el proceso relativo a la posible operación corporativa, en el que llevan trabajando desde hace meses, su actuación en todo momento se ha desarrollado con estricto cumplimiento de la normativa aplicable y guiada por la buena fe, extremando las medidas tendentes a la salvaguarda de la confidencialidad». Dejaba caer así, que además de no ir de farol o de hacer una oferta improvisada, como también se le acusó, la negociación con las accionistas se llevaba fraguando mucho tiempo.

Esta es la segunda retirada de Abanca en relación con Liberbank, después de que resultara infructuoso el acercamiento que se produjo en 2017. Desde entonces, han sido varias las opciones que se han barajado alrededor de la entidad que dirige Manuel Menéndez para constituir un banco más fuerte, como requiere la normativa cada vez más exigente de la Unión Europea. Ahora, todo apunta de nuevo a Unicaja. La revisión de los estados financieros de ambas entidades está avanzada. Fuentes de Liberbank aseguran que será cuestión de días que finalice y, de hecho, el Banco Central Europeo ya cuenta con un primer esbozo de sus planes, en el que se cifra el ahorro de costes por las sinergias generadas en unos 200 millones de euros.

Sin embargo, fuentes financieras no descartan que esta operación se quede solo ahí y apuntan, no obstante, que la retirada de Abanca puede ser solo momentánea o la posibilidad de que aparezcan nuevos actores entre las entidades medianas llamadas a fusionarse para atender los requerimientos de los supervisores. La vista también está puesta en Ibercaja, Kutxabank o Cajamar.

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