Tribunales

La 'mano derecha' de Rato afirma que el Banco de España «indujo» la creación de Bankia

José Manuel Fernández Norniella (derecha), llegando a la Audiencia Nacional junto a su abogado para el juicio. /EFE
José Manuel Fernández Norniella (derecha), llegando a la Audiencia Nacional junto a su abogado para el juicio. / EFE

Fernández Norniella sostiene que no cabían «decisiones descabelladas» dado el control del supervisor, pues si la entidad no hubiera sido viable le habría supuesto «un grave problema»

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

José Manuel Fernández Norniella, quien fuera 'mano derecha' de Rodrigo Rato durante su etapa como presidente de Bankia, se unió este lunes a la tesis de su antiguo jefe que apunta al Banco de España (BdE) como responsable de la creación del banco a finales de 2010. «Creo que fue el inductor» del proceso de integración entre media docena de cajas de ahorros encabezadas por Caja Madrid y Bancaja, declaró a preguntas del fiscal jefe anticorrupción Alejandro Luzón, quien sigue representando en los estrados al Ministerio Público ante la ausencia por enfermedad de la fiscal Carmen Launa, que ha obligado a retrasar el calendario de sesiones.

De hecho, solo se han celebrado cinco sesiones de la vista oral en la Audiencia Nacional después de que a finales de noviembre se presentaran las cuestiones previas. Norniella es el segundo acusado en declarar por decisión del fiscal, que ha preferido interrogarle antes que que a Francisco Verdú, quien fuera 'número dos' del banco como consejero delegado, y a José Luis Olivas, vicepresidente de la entidad en la misma época. Junto a Rato son las únicas cuatro personas a las que imputa un delito por la polémica salida a Bolsa de Bankia en julio de 2011, en concreto el de estafa a inversores, y para las que pide penas de prisión que van desde los dos años y siete meses hasta los cinco años.

Norniella prefirió optar por una defensa técnica y no abundar en la misma idea de posibles conspiraciones políticas apuntada días atrás por su antiguo jefe, quien llegó a culpar a dos gobiernos distintos de lo ocurrido -el de José Luis Rodríguez Zapatero y el de Mariano Rajoy-, así como al propio Banco de España. Y lo hizo, entre otras cosas, porque según él «las decisiones» respecto a la fusión que dio lugar a Bankia y su posterior estreno bursátil se daban «a un nivel muy superior» al que él se movía. «Yo como consejero no tuve contacto con institución alguna», apostilló para reafirmar su postura.

Labor «de trinchera»

Pero él no era un consejero cualquiera. Aunque sí entró en la caja madrileña en 2006 como un miembro más del órgano de administración, en 2010 -y con Rato ya al frente- se le concedieron responsabilidades ejecutivas y, además, fue ascendido a una de las tres vicepresidencias de Bankia. Pese a ello, y aunque el fiscal le insistió por este aparente poder de decisión, se reafirmó en sostener que sus funciones eran menores: «Cuando todo esto empezó yo no conocía nada, mi función era de trinchera, trabajaba en aspectos muy lineales, de funcionamiento y de logística, y no me metía en temas de estructura de alto nivel».

Por esa razón sostuvo que solo le llegaba una información «superficial» respecto a lo que pudieran decir otras instituciones sobre la situación del banco, incluida la CNMV y el FROB que facilitó el dinero para su rescate, si bien no recuerda que hubiera llamadas de atención por causas negativas. «El Banco de España, que yo sepa, nunca hizo una manifestación en sentido contrario. Nunca dijo: ustedes están haciendo algo mal», señaló Fernández Norniella en otro intento por apoyar las tesis de Rato, que también fue su jefe en el Ministerio de Economía cuando aquel era secretario de Estado de Hacienda y con quien tenía una relación «de aprecio y respeto», e incluso de «amistad». Por eso, añadió, dimitió del cargo tras su salida al considerar que «no tenía sentido» porque «entendí que el proyecto en el que yo estaba ilusionado se acababa sin él».

Según sus palabras, el control del Banco de España era tan grande que «no se podía tomar una decisión descabellada -como le insinuó Luzón en una de sus preguntas- sin que levantara el banderín». Y es que, profundizó en esta cuestión, el supervisor se jugaba mucho como promotor de la fusión, hasta el punto de que hubiera tenido «un enorme problema» si el grupo no hubiera sido viable, lo mismo que el Gobierno y el sistema financiero en general. E insistió una vez más en que en los siete años que ha durado este proceso judicial, al que llamó «el máster de Bankia», no ha encontrado ningún informe del BdE que «hable de inviabilidad».

Banco de Valencia

La Fiscalía Anticorrupción volvió a mostrarse muy interesada en la situación de Banco de Valencia antes del estreno bursátil de Bankia, pues según la consultora PwC tenía unas pérdidas no provisionadas de 872 millones. Fernández Norniella dijo desconocer esos detalles en aquel momento, para a continuación señalar que «quien realizó el folleto pensaría que no era necesario ponerlo, las condiciones seguro que estarían justificadas y el Banco de España aceptó tal decisión».

No obstante, apostilló que a los consejeros apenas se les daba una información general, mismo argumento que empleó cuando se le interrogó «como administrador» por otros deterioros procedentes de Bancaja: «Yo otra cosa no puedo decir, me siento humanamente incapaz de entrar en las profundidades de lo que me está preguntando».

En su declaración, el que fuera 'mano derecha' de Rato llegó a reprochar al fiscal que «simplifique» los movimientos del banco, del que dijo tenía cerca de 1.500 departamentos. Con esta afirmación ha tratado de descargar las posibles culpas del órgano de administración porque, dijo, «solo tiene la obligación de controlar que los procedimientos se sujetan a la ley». «Hay una escalera de responsabilidades, el consejo tiene diez mandamientos y se basan en que la gobernanza sea la adecuada», argumentó para justificar que no pudiera entrar en ningún tipo de decisión financiera ni de valoración concreta de un activo.