Gran Bretaña abrirá su primera mina de carbón en treinta años

Pozo Carrio, en Laviana. /JUAN CARLOS ROMÁN.
Pozo Carrio, en Laviana. / JUAN CARLOS ROMÁN.

La mina generará 500 empleos en el condado de Cumbria y planea extraer y procesar 2,5 millones de toneladas al año de mineral metalúrgico

LAURA ÁLVAREZ

La minería, un sector que en el pasado y durante muchos años fue estratégico en Asturias, cuenta sus últimos días de vida. El Gobierno español, que a principios de esta década se había comprometido con la Comisión Europea a la clausura de las explotaciones mineras, hacía efectiva la medida a principios de este 2019 pese al clamor de aquellas comarcas mineras que pedían una solución a su situación y que ven como una esperanza noticias que llegan desde otros puntos geográficos. Así, poco después de que Alemania haya prorrogado su producción de carbón otros veinte años o que Marruecos haya abierto una nueva central térmica, es ahora Gran Bretaña la que apuesta por el carbón como sector económico.

El Consejo del Condado de Cumbria (CCC) aprobará el día 19 el proyecto de la empresa West Cumbria Mining, denominado Woodhouse Colliery y que tendrá como objetivo extraer y procesar 2,5 millones de toneladas al año de carbón metalúrgico, la misma cantidad que se produjo en España el pasado 2018. El proyecto supone 165 millones de libras de inversión y ha recibido el apoyo de los consejeros del condado de Cumbria, tanto desde el partido Laborista, como del Conservador y del Liberal, que se han amparado en la defensa de la creación de medio millar de puestos de trabajo, muy favorables para la zona.

La compañía West Cumbria Mining lleva trabajando en este proyecto desde 2014, para poder desarrollar una infraestructura cuyo diseño minimice el impacto potencial tanto del ruido como del polvo. La apertura de la mina ha despertado ya protestas del movimiento ecologista contrario al cambio climático, así como la oposición por parte de GreenPeace. El plan empresarial es comenzar a construir antes de que termine el año, y poder comenzar con la actividad extractiva en 2022.

El cierre de las minas en España

La UE anunció en mayo de 2016 la autorización para que España empleara 2.130 millones de euros para el cierre de yacimientos. La falta de rentabilidad o la negativa de las eléctricas a adquirir carbón nacional han ido destruyendo el sector. La explotación de los yacimientos de carbón desaparece, pero de momento las térmicas seguirán quemando este combustible, aunque importado. La extracción cayó en España casi un 58% entre 2011 y 2017, un dato que en Asturias se eleva hasta el 78%. A partir de 2020, es previsible que solo se mantengan activas en el Principado las dos minas de EdP, Aboño y Soto de Ribera, y quizás la de La Pereda de Hunosa.

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