«Será un año de crecimiento más moderado, pero aún estamos en fase de bonanza»

El presidente de Sabadell Asset Management, Cirus Andreu. / JOAQUÍN PAÑEDA
El presidente de Sabadell Asset Management, Cirus Andreu. / JOAQUÍN PAÑEDA

«España está expuesta a algunos riesgos que pueden tener impactos, pero la previsión es que la economía crezca un 2,2% en 2019»

PALOMA LAMADRID

En un momento de incertidumbre debido a los movimientos geopolíticos, el presidente de Sabadell Asset Management mantiene una previsión de crecimiento del 2,2% para España este año. Cirus Andreu, que participará mañana en el Fórum de EL COMERCIO (9.30 horas, Hotel Tryp Gijón Rey Pelayo) -organizado por este periódico en colaboración con SabadellHerrero-, expondrá en una conferencia las perspectivas de inversión para 2019, un año marcado por las guerras comerciales.

-¿Cuáles son las previsiones macroeconómicas para este año?

-Nosotros esperamos un año de crecimiento, más moderado del que tuvimos el pasado, pero en zona de expansión. Nos situamos todavía en esta fase de bonanza que ha seguido a la doble recesión que se inició hace ya años. De modo que nos mantenemos lejos del pesimismo. España está particularmente expuesta a algunos riesgos que pueden tener impactos sobre el crecimiento esperado, pero creemos que se situará alrededor del 2,2% en 2019.

«El escenario de un 'Brexit' sin acuerdo es cada vez más lejano tras la última fase de la negociación»«Los mercados han reaccionado con extremo pesimismo ante una posible desaceleración»

-¿Cuáles son esos riesgos?

-El riesgo es una desaceleración algo más rápida, que no quiere decir decrecimiento, sino una pérdida de velocidad de crecimiento, en la Europa central, en Alemania y Francia. Y que si se materializase alguno de los riesgos políticos más relevantes y más difíciles, como es el 'Brexit', que, en el caso de tener lugar sin acuerdo, en España podría producir una pequeña desaceleración adicional, aunque sin llegar a afectar al 2,2% previsto. Un nivel de crecimiento que nos distingue sensiblemente de la zona euro, para la que esperamos que se sitúe mucho más cerca del 1% que del 2,2%. En concreto, nuestro pronóstico es del 1,3%.

-¿Qué análisis hace de lo ocurrido en las últimas semanas tras el rechazo al acuerdo del 'Brexit' por parte del Parlamento británico?

-A pesar de todo el ruido que es típico en la última fase de una negociación, el escenario de un 'Brexit' sin acuerdo es cada vez más lejano. El jueves teníamos a la primera ministra británica (Theresa May) en Bruselas intentando conseguir una mejora en los términos inicialmente negociados en el acuerdo de salida. Creo que, a pesar de que esto es imprevisible y que la presentación política que se hace es de extremo alejamiento de las posiciones, la última fase de debate en el Reino Unido ha servido para, no solo conocer los términos del acuerdo, sino, sobre todo, para saber cuáles serían las consecuencias de que no lo haya. Esto hace subir la probabilidad de que se cierre un pacto finalmente. A los británicos les ha costado, pero posiblemente ya sean muy conscientes de que el documento que se ha negociado entre los gobiernos es mejor que el no acuerdo. Parece que se impone la lógica del mal menor.

-Las guerras comerciales emprendidas por Donald Trump también son una amenaza para España.

-El mayor riesgo es la eventualidad de un empeoramiento en la situación del libre comercio con Estados Unidos. La Administración Trump primero discutió con sus vecinos, Canadá y México, y después ha centrado su reajuste en las condiciones de acceso a los mercados respectivos con China. Ahora parece que, cuando concluya esto, podría ponerse a revisar la situación con Europa, lo que podría afectar a algunos sectores que son importantes en términos de contribución al crecimiento, como pueden ser los del automóvil, el transporte y los productos agrícolas.

-En Asturias, las grandes industrias ya han notado los efectos de ese conflicto comercial. ¿Hay indicadores de un posible recrudecimiento en un futuro cercano?

-No hay indicadores económicos, lo que hay es geopolítica. Estados Unidos ha mejorado su posición comercial frente a Canadá y México renegociando NAFTA -siglas en inglés del Tratado de Libre Comercio de América del Norte- porque estos países han preferido llegar a un acuerdo, aunque fuese peor que el que tenían, que mantenerse en la incertidumbre de cuáles eran las condiciones de acceso mutuo a sus respectivos mercados. Sabemos también que los representantes diplomáticos de Estados Unidos en Europa han advertido directamente a compañías europeas sobre determinados aspectos del comercio que tienen con el bloque ruso en temas como la importación de gas licuado o petróleo. Vamos a ver qué pasa cuando la Administración Trump termine de negociar con China y se gire hacia Europa.

-¿Aceptarán China y la Unión Europea las condiciones de Trump?

-China parece que está dispuesta a acabar aceptando una cierta restricción de su capacidad de acceso a los mercados norteamericanos. Hoy, para los fabricantes de automóviles europeos, el mercado de Estados Unidos está muy abierto, pero la Administración Trump ya ha hecho saber que intenta imponer restricciones a ese acceso, ya sea por cupo o mediante arancel. Esto es lo que tiene que terminar de revisarse y acordarse, junto con los temas de energía, transporte y productos agrícolas. Sobre estos últimos un acuerdo con Trump no parece fácil porque las barreras no son tanto arancelarias, sino técnicas. Estados Unidos es un gran exportador de ciertos productos y la Unión Europea se mantiene muy encasquillada en su Política Agraria Común.

-De lo global a lo local. ¿Dónde deben invertir los ahorradores?

-Es importante entender que, en los últimos tres meses del pasado año y más intensamente en diciembre, se ha producido una bajada de los activos reales de las empresas cotizadas en Bolsa por la perspectiva de un crecimiento un poco más lento que el de 2018. De hecho, lo que dispara esta corrección es la preocupación por el impacto sobre el comercio internacional y, con ello, sobre el crecimiento de la guerra comercial entre Trump y China. Los mercados han reaccionado con extremo pesimismo a esta situación y al anticipar una entrada en recesión en menos de un año. Sin embargo, el mes de enero ha sido buenísimo en Bolsa y esto corrige la valoración de los activos que tienen algún riesgo de inversión y los sitúa en una zona interesante. Todo esto da más protagonismo aún a los fondos de inversión y a los productos en los que se invierte en la economía real sin riesgo y da espacio para tener un año de rentabilidad razonable en 2019.

-¿Volverá a producirse la burbuja inmobiliaria?

-La crisis ha sido tan severa en la construcción que realmente se ha reducido mucho la capacidad de la producción inmobiliaria. Ahora en las zonas dinámicas, que tienen turismo, se han roto stocks, no se puede atender la demanda. El crecimiento actual hay que verlo casi en términos absolutos. En unidades sigue siendo muy pequeño, por lo que no va a da lugar a una burbuja.