Targhetta afirma que «el carbón asturiano es y seguirá siendo clave»

El concejal de Hacienda, Alejandro Roces; el conferenciante, Javier Targhetta, y el presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos del Instituto Jovellanos, José Miguel Fernández. /
El concejal de Hacienda, Alejandro Roces; el conferenciante, Javier Targhetta, y el presidente de la Asociación de Antiguos Alumnos del Instituto Jovellanos, José Miguel Fernández.

El presidente de Atlantic Copper critica que la industria española pague más por la energía que la francesa o la alemana

OCTAVIO VILLA GIJÓN.

El presidente de Atlantic Copper y vicepresidente de Freeport-McMoRan Copper & Gold, Javier Targhetta, defendió ayer que «el carbón asturiano es y seguirá siendo clave» en el mix energético nacional y muy particularmente regional, como elemento básico para la recuperación del sector industrial. Fue en el curso de su conferencia 'Energía, Globalización y Competitividad: un reto inmediato', que pronunció ayer en el Antiguo Instituto Jovellanos, con la organización de la Asociación de Antiguos Alumnos y Amigos del Real Instituto Jovellanos.

Targhetta comenzó con unas pinceladas sobre lo que supone la globalización, «o, más correctamente en castellano, la mundialización» de la economía. Así, apuntó que las inversiones en el extranjero se multiplicaron por tres en los últimos quince años, y el consumo de cobre o el de electricidad se dobló en los últimos veinte. La energía, su producción y su consumo, y su papel vertebrador de la actividad industrial fue el leit motiv de la conferencia. Y de mano elogió el mix energético español, «más diversificado y equilibrado que el de otros países europeos como Francia, que depende de la energía nuclear en un 75%; Alemania, para la que el carbón representa el 46%, o Italia, en cuyo mix el gas es el 38%».

Ahí vino un primer elogio al carbón como fuente de energía en absoluto obsoleta: «El mix español es muy bueno y reduce la dependencia del exterior. Las renovables, sumadas, suponen el 40%, y si metemos el carbón nacional, prácticamente no tenemos más dependencia que el uranio de las centrales nucleares, y ese viene de países tan estables como Canadá o Australia».

El problema de la energía en España no es, pues, su origen, sino «que es más cara para la industria que en Francia o Alemania. Es más barata que en Italia, y así le va a la industria italiana», ironizó.

Cargó, pues, contra los «costes regulados de la energía, como el acceso a la generación, el transporte o los impuestos, que en España son el doble que en Francia o Alemania y llevan el precio final a un 30% ó 40% más». De esta guisa, «no se puede cumplir la directiva Europa 2020 en su recomendación de evitar el declive de la industria».

Por ello, pidió al Gobierno de Mariano Rajoy que «si está convencido de que la reforma del sector eléctrico está bien o, al menos, es lo menos malo, lo explique, porque deja insatisfecho a todo el mundo».

Analizó el gijonés Targhetta también el mix asturiano, muy distinto del nacional, toda vez que «el 72% de la energía procede en Asturias del carbón» y es una región en la que «el 70% de la energía la consume la industria». De hecho, el 56% del total de la energía utilizada en Asturias la consume el sector siderometalúrgico. Abogó sin ambages por la continuidad del carbón a largo plazo, y para ello aludió directamente al presidente del Principado, que le escuchaba atentamente en primera fila. «El carbón asturiano es y seguirá siendo clave. Hay que mirarse en el espejo de Alemania e Italia y ver qué hacen al respecto durante los próximos 20 años, para copiar lo que nos beneficie, presidente», le dijo. Y a quienes piensen que el carbón está obsoleto por contaminante, les espetó: «Hay que apostar por las tecnologías de recaptación del CO2, debe ser algo muy influyente en la competitividad del carbón en las décadas venideras» ya que, no hay que olvidarse, «el consumo de energía crecerá un 33% en los próximos 20 años».

No todo fueron advertencias para Javier Fernández, que ya había tenido que afrontar, a la entrada al acto, la sonora y prolongada crítica de un grupo de manifestantes contra la posible privatización del ERA. Targhetta le reconoció que «coincido con el Plan Estrategico de Industria que acaba de presentar el Principado y los agentes sociales; es un gran trabajo, presidente», le dijo, recordando a continuación la necesidad de que la industria vuelva a superar el 20% del peso del PIB.