EdP y Villar Mir calibran sus ofertas por el negocio de E.ON en España

El interés de al menos cinco fondos de inversión podría elevar la operación hasta los 3.000 millones de euros, la segunda más grande del año en España

O. V. GIJÓN.

El próximo mes se resolverá la que, hoy por hoy, apunta a ser la segunda venta empresarial más importante del año en España, sólo por detrás de la adquisición de Ono por Vodafone, que se concretó en 7.200 millones de euros. La mayor eléctrica de Alemania, E.ON, ha abierto el proceso de venta de sus activos en España, de los que buena parte están en Asturias y Cantabria, y entre quienes ya han mostrado su interés se encuentra EdP, según fuentes del mercado de valores citadas por Expansión. EdP tendrá que calibrar su oferta para superar a la del Grupo Villar Mir y a las de al menos cinco fondos de inversión: Riverstone, Brookfield, el fondo de infraestructuras de JP Morgan, Blackstone y KKR.

La competencia podría elevar la operación por encima de la valoración que tiene la propia E.ON en libros de su negocio español, cifrada en unos 2.700 millones de euros, y en medios bursátiles se estima que podría alcanzar los 3.000 millones. La situación en Bolsa del mayor grupo bancario de Portugal, el Banco Espirito Santo, del que Liberbank es accionista de referencia, podría causar alguna dificultad para la compañía eléctrica de capital luso

Desde el punto de vista estratégico, a EdP la operación la situaría en una posición de dominancia prácticamente total en el Cantábrico, toda vez que a sus activos de distribución eléctrica en el Principado y en el País Vasco sumaría los que la empresa alemana tiene en Asturias y principalmente en Cantabria, donde concentra la mayor parte de su negocio. De hecho, la parte del león de E.ON España proviene de la adquisición de la cántabra Electra de Viesgo, empresa de la que el propio Juan Miguel Villar Mir fue presidente en los años ochenta y noventa. Una gran proporción de los 660.000 clientes de E.ON en España están radicados en Cantabria. La empresa tiene en nuestro país 1.135 empleados y en 2013 declaró un ebitda de 300 millones de euros.

La decisión de E.ON de vender su negocio en España se enmarca dentro de un programa de grandes ajustes que ha llevado a la eléctrica alemana a una desinversión de activos de unos 20.000 millones de euros que se ha ido concretando desde 2012. En particular, E.ON pretende salir de los mercados en los que su posicionamiento es menos sólido, caso de España y también de Italia. En el caso italiano, E.ON ha contratado a Goldman Sachs para gestionar la venta de sus activos, con la particularidad de que en Italia la empresa eléctrica alemana está abierta a la posibilidad de vender por partes su negocio. No así en España, donde la intención es que la transferencia sea por el paquete completo, lo que eliminará a varios posibles contendientes en la disputa por el pastel nacional de E.ON.

Porque al margen de las ya mencionadas, ha habido un grupo de empresas y también fondos de inversión que han solicitado a Citi, la empresa que gestiona la venta de la parte española de la eléctrica alemana, el cuaderno de venta. Pero todos ellos están interesados en adquirir sólo alguna de las partes del negocio, lo que, en el estado actual de las cosas, las deja fuera de la operación, cuya recepción de ofertas finaliza el 11 de agosto. Fuentes del sector estiman que esta posición de la empresa alemana responde a una recuperación del interés de los inversores por el negocio de la generación y distribución, al dar por terminada la reforma eléctrica que ha llevado a cabo el Gobierno central.