«Confiamos en batir el récord de producción de DuPont en Asturias, como el año pasado»

Enrique Macián.
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Enrique Macián.

«Tenemos cierta tendencia negativista, pero la calidad de las empresas y del empleo de la industria de la región es muy alta»

AIDA COLLADO GIJÓN.

Tras 25 años ligado a la región, tantos como DuPont lleva instalada en Asturias, el director de la planta y presidente de la multinacional para España y Portugal, el valenciano Enrique Macián, ha sido elegido Ingeniero del Año.

-Obtiene el galardón por su larga trayectoria profesional y por su papel en la implantación de la multinacional en el Principado.

-Es ya una larga relación con Asturias. En todo este trayecto uno hace lo que cree que es mejor para conciliar los intereses de los empleados, la empresa y la comunidad. De alguna manera, que se reconozcan esos esfuerzos es un honor y un orgullo para mí. Además, es una satisfacción porque la nuestra es una compañía científica que se encarga de descubrir moléculas y productos nuevos. Pero, una vez que los has descubierto, hay que fabricarlos. Cuando DuPont inventó el nylon fue toda una revolución: hasta entonces, las mujeres solo llevaban medias de seda. Y ahí está el gran mérito de nuestros ingenieros, trasladar la ciencia a la sociedad.

-Es poco habitual recibir reconocimientos en esta época. ¿Qué ha hecho bien DuPont durante la crisis para que ahora se la elogie?

-Como empresa, desde que llegamos a Asturias hemos tratado de implantar formas avanzadas de trabajo -incluso, novedosas para la propia compañía- y reforzar nuestros valores corporativos. La seguridad siempre ha sido un activo importantísimo. Cuando llegamos a la región, no se nos entendió muy bien y se nos criticó, pero hoy en día no hay ninguna empresa que no valore la seguridad y el respeto por el medio ambiente. Fuimos pioneros en defender la ética, más valorada desde que empezó la crisis, en el modo de hacer empresa. Y, sobre todo, respetamos a las personas. Tenemos empleados de todas las religiones y de unas veinte nacionalidades. En DuPont se hablan 17 idiomas.

-¿Se ha respetado el acuerdo de venta del negocio de Dupont Sontara a la compañía Jacob Holm, que prometía mantener el empleo?

-En este área, en Asturias, tenemos unos 60 trabajadores permanentes y unos cuantos temporales. Lo importante era mantener el empleo, pero no de cualquier manera. La empresa con la que tratamos es una compañía que trabaja en este sector y realiza productos complementarios a los nuestros (no los mismos), lo que refuerza el plan de mantener los puestos de trabajo. Mirando al futuro, su idea es crecer. El producto quedaba fuera de la estrategia de Dupont, así que es bueno que alguien venga con la idea no solo de mantenerlo, sino de invertir y crecer. Y refuerza nuestra intención de intentar atraer a otras empresas extranjeras a Asturias.

-Thyssenkrupp ha puesto a la venta su área de pasarelas de embarque bajo unas premisas parecidas. ¿Hay una transformación del I+D+i asturiano, donde marcas de referencia se desprenden de algunas de sus líneas de negocio?

-No puedo hablar en nombre de otros. DuPont, a lo largo de su historia de más de 200 años, ha tenido que renovar sus estrategias cada cierto tiempo. Hace años que comenté que, en algún momento, Sontara podría venderse. No creo que eso encaje en la tendencia que ha aparecido ahora. Nosotros llevamos pensándolo desde hace mucho. Nuestra intención era encontrar a alguien con interés real, que sí tuviera una estrategia de futuro para ese negocio. No veo ninguna relación con lo que pueda estar ocurriendo ahora mismo en otras compañías. Por otra parte, Sontara está produciendo muy bien, la organización es muy fuerte y cuenta con empleados muy preparados. Yo creo que va a ser una buena suma de esfuerzos con la nueva compañía.

-Ambas empresas han ratificado su compromiso con Asturias. ¿Hasta dónde llega el de DuPont?

-Estamos aquí desde hace 25 años. Hemos buscado una solución de futuro para Sontara y las otras tres plantas están completamente alineadas con nuestras estrategias, así que no veo ningún problema. El año pasado batimos el récord de producción en todas las plantas asturianas y confiamos en volver a hacerlo este año.

-Su peso también se mide en las empresas que atrae. ¿Cómo ve el tejido industrial del Principado?

-Lo veo fuerte. La crisis ha sido dura y el sector metalúrgico pasó por una mala racha, pero empieza a recuperarse. Tampoco considero que nuestro sector esté más flojo, vamos creciendo, al igual que el de las comunicaciones y sistemas informáticos. Si se analiza el peso de la industria asturiana en relación al número de habitantes del Principado, quizá sea de los más altos de España. Tenemos cierta tendencia negativista, pero la calidad de las empresas asturianas y del empleo de la industria es muy alto. Eso no quiere decir que debamos caer en la autocomplaciencia, se ha perdido empleo y hay que tratar de recuperarlo. Aún queda mucho por hacer. Siempre he dicho que la crisis iba para largo y lo sigo manteniendo.

-¿Cuándo se volverá a crecer?

-Cuando veo las cifras de deuda de las familias y de las empresas, de déficit público... Cuando veo todas estas variables, pienso que todavía nos queda bastante terreno que recorrer. No podemos bajar los brazos, hay que seguir luchando.

-En DuPont están apostando por sectores que les dan más estabilidad, más predecibles. ¿La diversificación ha sido su salvación?

-Con tantos años de experiencia se va aprendiendo mucho. Obviamente, se siguen cometiendo errores, pero cada 'x' tiempo revisas tu estrategia y observas cómo evoluciona el Estado, la sociedad, la economía... Eso te lleva a tomar decisiones para reforzar unas áreas y salir de otras de la mejor forma posible para los empleados y la sociedad. Esa estrategia de futuro en la que ahora estamos inmersos es muy importante para que la empresa permanezca a lo largo del tiempo, aunque a veces las decisiones sean dolorosas. La diversificación es muy importante. Ahora nos estamos enfocando en tres grandes áreas: agricultura y nutrición, biociencias industriales (en el campo de la energía y los materiales) y materiales avanzados. De las tres plantas que tenemos en Asturias, dos pertencen a materiales avanzados y otra, a agricultura.