Un bolígrafo para el recuerdo

Antonio Masip mira emocionado el bolígrafo que le regalaron los trabajadores de Tenneco. /
Antonio Masip mira emocionado el bolígrafo que le regalaron los trabajadores de Tenneco.

La plantilla de la factoría gijonesa confía en que a finales de este año o principios de 2015 haya posibilidades de hacer nuevas contrataciones

ANA SALAS OVIEDO.

Tenneco Gijón respira. Y buena parte de la culpa es del exeurodiputado Antonio Masip. Su labor como intermediario para abrir las puertas de las instituciones comunitarias a los empleados de la factoría gijonesa es reconocida por la plantilla de una forma especial. Una nutrida representación de la misma, junto a trabajadores de la Fábrica de Armas de Trubia y del Hotel León, participaron ayer en un acto de homenaje al político ovetense, al cual entregaron el bolígrafo con el que se firmó el acuerdo (también le dieron una copia del mismo como recuerdo) entre la plantilla y la compañía estadounidense y en el cual se contemplaba la continuidad de la fábrica. «Es un detalle emocionante. Lo guardaré como el símbolo que representa, mejor que cualquier premio que me puedan dar», afirmó Masip, que quitó hierro a su intervención en el proceso. «Nosotros solo hicimos la hoja de ruta de Tenneco», añade antes de relatar en pocas palabras cómo fue el proceso que desembocó en el acuerdo: «Un día me reuní con el comité de empresa y el siguiente paso lo dimos en Estrasburgo. Luego vendrían reuniones en Illinois y Roma, pero ahí ya estaba consolidado el pacto».

El caso de Tenneco y la estrategia adoptada por los empleados para evitar el cierre de la factoría son dignos de estudio. Bien lo sabe un profesor de la Universidad de Oviedo, que prepara un análisis de cómo el comité de empresa llevó la negociación con «clarividencia y unidad de base», explica Masip. «Los demás -precisa- fuimos peones».

En el turno de intervenciones se esucharon las palabras de agradecimiento del que ha sido presidente del comité de empresa de Tenneco, Isaac Piñera, que señaló a Masip como el «artífice» para que la actividad pueda seguir en Gijón. «El nos abrió las puertas de Europa», resumió. Piñera admite que la carga de trabajo actualmente es poca, pero confía en que irá subiendo con el paso de los meses. Su optimismo le hace pensar que a finales de 2014 o principios de 2015 se puedan hacer nuevas contrataciones.

Por otra parte, Piñera confirmó que el próximo día 14 se procederá al relevo en el comité de empresa, que él mismo abandona junto a Javier Suárez, Manuel González y Samuel Fernández. Aún no se ha decidido si se incorporan los siguientes en la lista o se plantean unas elecciones sindicales anticipadas.