La Fiscalía alemana estudia abrir diligencias contra Volkswagen

Martin Winterkorn, CEO de Volkswagen./
Martin Winterkorn, CEO de Volkswagen.

La investigación judicial discurriría en paralelo a la abierta por el Gobierno alemán, que ayer creó una comisión en el seno del Ministerio de Transportes para estudiar el caso

AGENCIASberlín

La fiscalía alemana de Braunschweig ha informado de que estudia la apertura de diligencias contra Volkswagen tras recibir varias denuncias de ciudadanos ante el escándalo de la manipulación de las emisiones contaminantes de sus motores diésel. Según explicó la fiscalía, este organismo analiza la posibilidad de dar pasos legales contra los empleados de Volkswagen responsables de los hechos.

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Las denuncias se presentaron después de que salieran a la luz las investigaciones de las autoridades medioambientales estadounidenses, que revelaron el polémico trucaje de las mediciones de emisiones perpetrado por Volkswagen en millones de vehículos.

La eventual investigación judicial correría en paralelo a la abierta por el Gobierno alemán, que ayer creó una comisión en el seno del Ministerio de Transportes para estudiar el caso. Según informó el titular de Transportes, Alexander Dobrint, responsables de esa comisión se encuentran ya hoy en la sede central de la empresa en Wolfsburgo, cercana a Braunschweig. Su objetivo es "mantener las primeras conversaciones y revisar documentación" para aclarar el escándalo, según explicó Dobrindt, que señaló que Volkswagen les ha garantizado su total respaldo a las investigaciones.

El Gobierno alemán se defiende

Tras comparecer en la Comisión de Transportes del parlamento, Dobrindt calificó de "falsas e indecentes" las acusaciones del partido opositor de Los Verdes, que sostiene que el Ejecutivo de Berlín sabía del trucaje de los motores diesel antes de que saliera a la luz la investigación de las autoridades estadounidenses. Dobrindt, quien señaló que se enteró del caso por la prensa, reclamó "total transparencia" a Volkswagen para recuperar la confianza de los clientes, tal y como ayer lo había hecho la canciller, Angela Merkel.

Según apuntó, la empresa ha reconocido que once millones de vehículos tenían "una pieza" que no debían y ha asegurado que ese software que posibilitaba falsear las emisiones contaminantes en los controles ya no está activo. La misión de la comisión es comprobar desde el punto de vista técnico los efectos en el motor de ese software, que calificó de "muy inteligente", y después se decidirá qué hacer con los coches, si deben ser reparados o si hay que aplicar alguna otra medida.

Ségolène Royal: «Es un robo al contribuyente»

Tras el escándalo, la ministra francesa de Ecología, Ségolène Royal, ha anunciado que ha encargado una "investigación en profundidad" y ha denunciado que esas prácticas constituyen "un robo al contribuyente" y un "engaño" en términos de sanidad. Recordó que cuando se compra un vehículo que se presenta como "limpio", en muchos casos hay primas y bonificaciones públicas, de forma que lo hecho por el grupo alemán "es también un robo al contribuyente y al Estado". "Además, es un engaño caracterizado en una cuestión sanitaria de gran importancia", añadió.

La titular de Ecología lanzó ayer una "investigación en profundidad", para lo cual ha pedido a las autoridades competentes estadounidenses que le entreguen "todos los elementos de información pertinentes que permitan apreciar la naturaleza del fraude y los medios para detectarla". El ministro francés de Finanzas, Michel Sapin, por su parte, ha considerado que es necesaria una investigación europea porque es a escala de la UE que se fijan las reglas a la industria automovilística y para "tranquilizar" al consumidor sobre una cuestión "muy importante", como es la de los niveles de contaminación, que afecta a la salud.