Zitrón acometerá el sistema de ventilación del metro de Doha por cien millones de euros

Un trabajador de Zitrón revisa algunos de los ventiladores que fabrica la compañía. /
Un trabajador de Zitrón revisa algunos de los ventiladores que fabrica la compañía.

El proyecto, que se desarrollará hasta 2020, incluye la ingeniería, fabricación, montaje y puesta en marcha de la instalación en las cinco líneas que se construyen en la capital catarí

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

Talleres Zitrón suma un nuevo contrato en Oriente Próximo, una de las zonas en las que esta empresa gijonesa -líder mundial en fabricación de sistemas de ventilación axial para túneles de infraestructuras del transporte y la minería- basa gran parte de su expansión. La compañía, con sede en Porceyo, se ha adjudicado el proyecto de ventilación del metro de Doha, en Catar, una obra que rondará los cien millones de euros y que, según su director de marketing, Pedro Quirós, «es el mayor contrato del sector que había en este momento en el mundo».

El proyecto, firmado hace unas semanas, incluye la ingeniería, fabricación, montaje y puesta en marcha de los sistemas que darán servicio a las cinco líneas de metro que se están construyendo en la capital de Catar. «Un metro totalmente nuevo y que estará listo en 2020», subraya Quirós. Precisamente, una de las principales dificultades de la obra radica en los plazos, muy ajustados, por lo que una veintena de trabajadores de Zitrón ya se ha trasladado a Doha para comenzar con la actividad de ingeniería, mientras que los ventiladores comenzarán a fabricarse en los próximos meses en las naves de Gijón.

Otro obstáculo tiene que ver con el clima desértico de la zona. Las temperaturas que se alcanzan en Doha, que superan durante buena parte del año los 30 grados y, en verano, se sitúan habitualmente cerca de los 40, obligarán a diseñar un sistema de ventilación que soporte ese calor. No obstante, esta dificultad no será un problema para la compañía gijonesa, ya acostumbrada a lidiar con el clima de Oriente Próximo, una zona en la que desembarcó en 2004, cuando ganó el concurso para la ventilación del túnel que da acceso al aeropuerto de Dubai.

Desde entonces, Zitrón no ha hecho nada más que crecer en el área y proseguir un proceso de internacionalización que comenzó a partir del año 1993, cuando, ante la aceleración del cierre de explotaciones mineras, el consejo de la empresa decidió abrir nuevos mercados de la mano del Icex. No le fue nada mal. La mayoría de su obra está ahora fuera de España -factura el 92% en el extranjero- y la compañía se encuentra presente en los cinco continentes. Sin embargo, Oriente Próximo tiene una importancia creciente en su balance. «El peso depende del año, pero puede rondar de media el 10%», señala Quirós, una cifra que aumentará en los próximos años con el contrato de Doha. «Ahora puede suponer el 50% de nuestra cartera de trabajo», añade el director gerente de la compañía, Antonio Fernández-Escandón.

El proyecto de Catar se suma al que logró Zitrón hace algo más de un año para diseñar e instalar la ventilación del metro de Mashhad, la segunda ciudad en importancia de Irán. Este contrato supuso un antes y un después para Zitrón, porque fue el primero de este tipo en un país en el que ya tenía presencia, pero con sistemas axiales en túneles de carreteras. Entonces, la empresa asturiana consideraba el proyecto de Mashhad una importante oportunidad de expansión comercial en Oriente Próximo, donde países como Arabia Saudí, Catar o Dubai tienen previsto construir o ampliar sus líneas de metro y a cuyos concursos esperaba acudir Zitrón.

Esperanzas en Dubai

Poco más de doce meses después, esa esperanza se materializa con la adjudicación del proyecto de Doha, al que podría sumarse próximamente el de la ampliación del metro de Dubai, para el que Fernández-Escandón tiene esperanzas. En junio de este año el consorcio integrado por la francesa Alstom, la española Acciona y la turca Gulemark se impusieron en el contrato para llevar a cabo en este emirato la ampliación de la línea roja, que conectará con el recinto ferial de la Expo 2020, por un importe de 2.600 millones de euros, una de las mayores y más emblemáticas obras que estaban en liza en Oriente Próximo.

Pese a su buena experiencia en esa zona, Zitrón mantiene una cartera de negocio muy diversificada por todo el mundo. La compañía, nacida en 1963, está presente en más de medio centenar de países y este mismo año se adjudicó el concurso público para ejecutar la ventilación del metro de Ottawa (Canadá). Esta actuación se encuentra en el extremo contrario de los proyectos de Oriente Próximo, ya que el sistema debe funcionar con temperaturas de 20 grados bajo cero en las que la compañía también tiene experiencia, al haber ejecutado obras similares en Helsinki y Montreal.

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