Arcelor cifra en 180 millones de euros su inversión en Asturias durante 2018

El tren de carril de Arcelor en Gijón logró cierta recuperación tras no tener garantizada su supervivencia. /  D. M.
El tren de carril de Arcelor en Gijón logró cierta recuperación tras no tener garantizada su supervivencia. / D. M.

Traslada a los sindicatos una impresión positiva sobre la producción, pero ve «insostenible» el absentismo laboral del 9%

NOELIA A. ERAUSQUIN GIJÓN.

El responsable de las instalaciones de productos acabados de Arcelor, Pablo Avello, trasladó ayer a los representantes de los trabajadores cuál fue el desempeño de las plantas asturianas de la multinacional durante el primer semestre, una información que los sindicatos consideraron poco concreta, ya que no había datos económicos, y que llegaba con demasiado retraso -esperaban al menos aclaraciones que incluyeran el tercer trimestre-. Criticaron también la ausencia del máximo responsable de las instalaciones, Oswaldo Suárez, de viaje en el extranjero, para preguntarle más detalles, aunque valoraron el mensaje de cierta tranquilidad trasladado por la compañía ante los incidentes de este ejercicio -inundación de la LDIII, retrasos en la obra de las baterías de Gijón, paradas previstas por la caída de pedidos en el sector del automóvil y, por último, el incendio de esta semana producido en las baterías de Avilés-.

Entre los datos que sí aportó la dirección de las plantas en la región, destaca el de los 180 millones que invertirá durante este 2018, una cifra que pertenece, en su mayoría, no a grandes obras, sino a mantenimientos y reparaciones constantes que necesitan las instalaciones para garantizar su actividad y que no suelen ir acompañados de anuncios, aunque sumados suponen cifras importantes. De hecho, fue la respuesta recibida por los sindicatos ante la reclamación de inversiones de mayor calado.

Sin entrar en detalles de facturación o resultados, Avello trasladó la mejora en la marcha de las instalaciones, muchas de las cuales han cumplido sus objetivos, como la producción de arrabio, o se han acercado a ellos, como es el caso del alambrón. También subrayó el avance logrado en el caso de carril, una instalación que llegó a perder una media de un millón de euros al mes, y cuyo mercado ha mejorado de forma importante. Esta instalación llegó a estar amenazada de cierre y requirió de un acuerdo para garantizar su viabilidad que incluía una reorganización de los turnos de trabajo.

Preocupa más la situación de la factoría de Avilés que de la de Gijón Los representantes de la plantilla piden datos sobre resultados que estén actualizados

«En Gijón hay cierta estabilidad, aunque alguna instalación no llegue a los objetivos la situación está normalizada», destacó ayer a este periódico el secretario general de UGT-FICA en esa planta, José Manuel García.

Sí preocupan aspectos como los efectos en el resto de instalaciones del incendio de las baterías de Avilés, con las que, prácticamente, se inicia el proceso de las plantas asturianas, sin que se pueda adelantar la puesta en marcha de las de Gijón, cuya obra acumula retrasos por problemas burocráticos, primero, y después con el material refractario que cubre el interior de los hornos y del que hay un desabastecimiento mundial.

Minimizar el uso del ERE

La empresa también mostró su disposición para utilizar lo menos posible el Expediente de Regulación de Empleo activo en todas las plantas del grupo para las paradas previstas en dos líneas de galvanizado debido a una caída de los pedidos en el sector del automóvil ligada también a el cese de actividad momentáneo en plantas del ámbito de la automoción.

Por su parte, el representante de USO, Segismundo Lorenzana, valoró la mejora en la calidad y el servicio que trasladó Avello. «Estamos en un momento en el que necesitamos calma para que salgan las cosas mejor, más con estos incidentes», señaló.

En lo que siguen suspendiendo las instalaciones asturianas es en materia de absentismo laboral. Según los datos que se hicieron públicos ayer, las ausencias se sitúan en el 8,9% de media, lo que supone que cada día se encuentran en esta situación casi medio millar de trabajadores de la multinacional. De ellos, alrededor del 5% corresponden a absentismo por enfermedad común inferior a seis meses. Se trata de una situación «insostenible», según expresó Avello, que anunció que se contratará una mutua para gestionar las bajas e intentar reducirlas. «Ya tuvieron una gestora en su día y no fue un éxito. Los médicos son los que dan las bajas», defendió el secretario general de CC OO en ArcelorMittal, José Manuel Castro. Además, también se externalizará el proceso de convocatorias internas.

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