Arcelor argumenta una caída de pedidos del 20% para regular siete días a más de 1.600 trabajadores

Instalaciones de Arcelor en Gijón./Paloma Ucha
Instalaciones de Arcelor en Gijón. / Paloma Ucha

Los días que tendrá lugar la regulación serán los próximos 14 y 28 de octubre, el 11, 18 y 25 de noviembre y el 2 y el 16 de diciembre

Noelia A. Erausquin
NOELIA A. ERAUSQUIN

Arcelor ha anunciado esta mañana que regulará durante siete días de aquí a fin de año a su personal de estructura, alrededor de 1.600 trabajadores, básicamente trabajadores de las oficinas. De este modo extiende los recortes más allá de los operarios de producción, los más afectados hasta ahora por el expediente de regulación temporal de empleo.

La compañía ha argumentado que este ajuste se corresponde con una caída de la cartera de pedidos importante en el último trimestre, que ha cuantificado en un 20%. Los días que tendrá lugar la regulación serán los próximos 14 y 28 de octubre, el 11, 18 y 25 de noviembre y el 2 y el 16 de diciembre.

No todo el personal tendrá que recurrir al ERTE. Como es habitual, primero se aprovecharán esos días para realizar reconocimientos médicos, coger licencias pendientes o vacaciones. La compañía quiere que todo el mundo haya disfrutado sus descansos de aquí a fin de año. Como último extremo se aplicará el ERTE.

Estos trabajadores ya fueron regulados durante el primer trimestre otras siete jornadas, aunque en aquel caso el objetivo era reducir los costes, una justificación que fue censurada por los sindicatos, que recordaron a la empresa que el ERTE está previsto para bajadas de producción y no para ahorrar costes.

Este anuncio se produce, precisamente, la semana en la que están teniendo lugar las paradas de mayor alcance de la compañía en Asturias en los últimos diez años, tanto por la cantidad de líneas afectadas como de jornadas de aplicación y trabajadores regulados. Los ceses de producción se extienden a casi todas las instalaciones acabadoras, como galvanizado y hojalata, en Avilés, y alambrón y chapa gruesa, en Gijón. De hecho, solo se libra, de momento, el tren de carril. Además, la acería de Avilés ha reducido a la mitad su producción. En total, más de 600 empleados de plantilla se están viendo afectados por este ajuste, justificado, precisamente, en esa caída de la cartera de pedidos a la que hoy Arcelor ha puesto cifra.

La desaceleración económica, que afecta de forma directa a sectores como el del automóvil, y la guerra comercial, que está desviando a Europa productos que iban a ser dirigidos a otros mercados, lo que está disparando la competencia y desplomando los precios, son los principales motivos para este descenso en los pedidos.

Asimismo, las factorías asturianas se ven afectadas por el alto precio de la energía, mucho mayor en España que en países del entorno como Alemania y Francia, y el incremento del coste de los derechos de emisión de CO2, que reduce su competitividad frente a plantas de estados extracomunitarios.

Más información