Arcelor retrasa la puesta en marcha de las baterías de cok de Gijón

Arcelor retrasa la puesta en marcha de las baterías de cok de Gijón

Los problemas con el refractario llevan a la multinacional a posponer a octubre de 2019 el deshornado de los primeros hornos y a marzo de 2020 la entrada en funcionamiento del resto

Noelia A. Erausquin
NOELIA A. ERAUSQUINGijón

Las baterías de cok de Gijón no entrarán en funcionamiento en 2019 como Arcelor había previsto a pesar de los retrasos a la hora de conseguir los permisos ambientales. El problema de calidad del refractario con el que se pretendía cubrir el interior de los hornos, que se detectó el pasado mes de julio, supone una nueva demora incompatible con el calendario que se había fijado la multinacional, que esperaba que en junio del próximo año se produjera el deshornado de los primeros 45 hornos y, en diciembre, de los otros 45. Sin embargo, los plazos que maneja ahora retrasan a octubre la entrada en funcionamiento de la primera batería y a marzo de 2020, la puesta en marcha de la segunda.

Esto supone también que se aplaza el cese de la actividad en las baterías de cok de Avilés, que hasta ahora suministran cok a los hornos altos. En principio, Arcelor había barajado su cierre para 2019, pero el hecho de que las baterías de Gijón no estuvieran listas hasta diciembre hacía pensar que fuera a principios de 2020. Ahora, todo indica que no dejarán de funcionar hasta mediados de ese año, ya que las baterías de cok de Gijón necesitan unos dos o tres meses de pruebas para considerar que están a pleno rendimiento.

A finales de julio, Arcelor detectó que la calidad del refractario que se estaba utilizando para forrar el interior de los hornos de las baterías de cok no tenía la calidad que se necesita en una instalación que va a soportar altísimas temperaturas de forma constante. Por ello, comenzó a trabajar con la ingeniería encargada de la obra, Paul Wurth, en lograr una solución a este problema. Sin embargo, lo que se esperaba que fuera cosa de unas semanas se está alargando en el tiempo, ya que existe desabastecimiento de este producto a nivel global.

De momento, desde el pasado 11 de septiembre, se está procediendo a retirar el refractario defectuoso ya instalado. Pero aún falta encontrar partidas de este producto, una especie de ladrillos con los que forrar el interior de los hornos, con suficiente calidad para las altas exigencias de las baterías de cok.

Mientras, la compañía asturiana Imasa, adjudicataria de la colocación, sigue trabajando en la planta de subproductos, también necesaria para la puesta en marcha de la instalación, mientras que Arcelor y Paul Wurth buscan una solución para la falta de suministro de refractario.

 

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